<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548</id><updated>2011-04-22T03:16:24.804+02:00</updated><title type='text'>El Jardín de las Delicias</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-5455654846932950298</id><published>2008-05-24T19:36:00.002+02:00</published><updated>2008-05-24T19:46:25.352+02:00</updated><title type='text'>CARTA A D. HISTORIA DE UN AMOR. Leonor López Auster</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/SDhUOCQoeGI/AAAAAAAAABM/a-dmQ5EoVZ0/s1600-h/escanear0003.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/SDhUOCQoeGI/AAAAAAAAABM/a-dmQ5EoVZ0/s320/escanear0003.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204001969528141922" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
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Hace casi un año que supe de la existencia de este libro por la circunstancia en la que murió su autor, pero no ha sido hasta ahora cuando lo he podido tener, por fin en mis manos. Lo acaban de traducir al castellano. Su textura ligera, su minimo tamaño y sus 109 pequeñas paginas hacen de él una biblia a la que pudes llevar de viaje como fetiche o amuleto. Andre Gorz decidió en el 2007 quitarse la vida junto a la que durante 58 años habia sido su esposa. "Carta a D. Historia de un amor" es el recorrido más romantico y existencialmente politico que jamás he podido leer. Gorz relata como conoció a Dorine y..... se enamoro de ella eternamente ("Nosotros seremos lo que hagamos juntos"). &lt;/div&gt;  &lt;div&gt;Siendo un judio austriaco de profundas convicciones de izquierdas conoce a Dorine, una inglesa tambien comprometida ideologicamente en este sentido politico, que no entiende como se puede caer rendida a los pies de un pobre infeliz que no tiene donde carse muerto en los años 40 del siglo XIX. Gorz narra, en este pequeño libro, nunca mejor dicho, la historia, auge y decadencia, de su eterno amor por ella ("Necesito reconstruir la historia de nuestro amor para captar todo su sentido.Te escribo para comprender lo que he vivido, lo que hemos vivido juntos"). Es tan intenso este amor que, cuando Dorine enferma, parece que Gorz quiera enfermar con ella. Sus palabras encierran una ternura impresionante que asustan a un simple lector. ("Acabas de cumplir 82 años. Has encogido 6 centimetros, no pesas más de 45 kilos y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace 58 años que vivimos juntos y te amo más que nunca")&lt;/div&gt;  &lt;div&gt;Al finalizar el libro se percibe que el autor empieza a sentir la necesidad de terminar sus dias con el ser amado. La forma de narrar la evolucion de su vida en comun es tan sencilla que te cautiva y la pasion que pone en ello seduce hasta en su mas minimo detalle.Dice Gorz en un momento: "Un amor naufragado, imposible, concedía nobleza literaria". Que verdad más grande!!!! &lt;/div&gt;  &lt;div&gt;Esta es una pequeña reseña que he pretendido hacer de una maravilla de libro, de un "pequeño" libro, de un muy recomendable libro. Yo sé que es en parte "mi biblia".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-5455654846932950298?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/5455654846932950298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/5455654846932950298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/05/carta-d-historia-de-un-amor-leonor-lpez.html' title='CARTA A D. HISTORIA DE UN AMOR. Leonor López Auster'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/SDhUOCQoeGI/AAAAAAAAABM/a-dmQ5EoVZ0/s72-c/escanear0003.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-7509952832010745261</id><published>2008-05-01T20:30:00.004+02:00</published><updated>2008-05-01T21:23:27.989+02:00</updated><title type='text'>La Banda nos visita</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/SBoOGaOO26I/AAAAAAAAABE/4R5GRcRKxuo/s1600-h/c1665.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/SBoOGaOO26I/AAAAAAAAABE/4R5GRcRKxuo/s320/c1665.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195480623406308258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
Acabo de ver una pequeña gran película que recomiendo a todo aquel que quiera reconciliarse con el Séptimo Arte. La Banda nos visita, una película dirigida por Eran Kolirin, ganadora de una gran número de premios internacionales, es una de esa joyas que no pueden dejarse de ir a ver (y hay que ser rápido porque últimamente la política de pases de las salas no de películas que valen la pena es meteórica).
Una joya porque convierte la pequeña historia en un verdadero crisol en el que cristalizan los grandes temas que encierra un conflicto endémico;  el conflicto arabe-israelí. Y lo hace con tal naturalidad, humor, inteligencia y simpatía, sin perder un ápice de hondura, que el sabor de boca que deja es maravilloso. Cine pues en estado puro.
Como se apunta al principio de la película es una historia tan cotidiana, tan mínima (un grupo de músicos de una banda de la policia de Egipto invitada a dar un concierto en una ciudad de Israel se pierde y se ve obligada a pernoctar en un pequeño pueblo en medio de la nada) que muy probablemente nadie la recordaría.
Pero a partir de ahí comienzan a desarrollarse los caracteres, el poso de cada uno de los personajes, sus vidas, sus problemas, sus dudas, sus frustraciones en interacción con las de aquellos que los acojen, y es ahí donde empieza la magia de este hermoso trabajo. Porque integrado en esta anodina situación hay lugar para todo; para el amor, la ternura, la frustración, el olvido, el reencuentro, la duda... La lectura es inmediata, los problemas de árabes e israelíes son los mismos, las vidas, las mismas, los sueños que quieren alcanzar muy similares y esta situación no esperada pero encontrada por todos ellos, lo demuestra.
La interpretación de los personajes (de todos ellos), especialmente de Sasson Gabai en el papel de Tewfiq, un genial y digno director de la banda un tanto atormentado por su pasado familiar, y de Ronit Elkabetz, en el papel de Dina, una bohemia lugareña que se ahoga en una aldeilla que coarta su imaginación y sentido del humor, es simplemente impagable.
Y es ahí, desde lo mínimo, lo casi imperceptible por cotidiano y habitual donde vemos (a contraluz) los grandes disparates a los que llevan los "grandes debates", la violencia que infringe la ideología con mayúscula, lo alejado que queda todo el discurso de buenos y malos, lo artificial de la clasificación manida, la impostura de las posturas oficiales irreductibles etc.
En un momento de la película Dina le dice al maduro Tewfiq, con el que ha coqueteado durante toda la noche hasta que comprueba que su historia no llegaría a ningún sitio, que de pequeña veía con su madre y su hermana los viernes por la tarde películas árabes de Omar Sharif y que todo el país se paralizaba haciéndolo (¿no es incríble?) y que todas ellas se enamoraron de sus personajes, se enamoraron del amor, ¡del amor de un árabe! ¿No es alucinante que esta realidad cultural sea la misma que la del rosario de terribles guerras que se han vivido desde hace tanto tiempo?
Quizá pueda aprenderse más sobre este conflicto con esta película (o con novelas como Fima de Amos Oz, o Léxico Familiar de Natalia Ginzburg para conocer el fascismo italiano)  que con cien sesudos estudios geopolíticos sobre este tema, porque la materia prima con la que tratan estas obras es la vida misma y no tanto reflexiones o posturas a priori aunque todas ellas estén muy bien documentadas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-7509952832010745261?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/7509952832010745261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/7509952832010745261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/05/la-banda-nos-visita.html' title='La Banda nos visita'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/SBoOGaOO26I/AAAAAAAAABE/4R5GRcRKxuo/s72-c/c1665.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-2508198842595357473</id><published>2008-04-04T20:03:00.001+02:00</published><updated>2008-04-04T20:08:48.628+02:00</updated><title type='text'>El mundo de Millás</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R_ZucE7MwPI/AAAAAAAAAA8/zpX5xScc7yw/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R_ZucE7MwPI/AAAAAAAAAA8/zpX5xScc7yw/s320/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5185453449601138930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;







Trás haber terminado la lectura del último premio Planeta "El mundo" de Juan Jose Millas, solo puedo que recomendar su lectura. A parte de lo que de comercial pueda tener este premio, el viaje que uno comienza cuando abre las primeras paginas del libro y empieza a leer las primeras letras conjuntas es....... fascinante. No sé si leen las columnas de Millas en los medios de comunicación, a parte de su lado politico, en ellas nos presenta una realidad que realmente es dificil de captar. En "El mundo" la realidad es tan irreal que a veces parece real. No sé cómo definir este libro que de principio a fin te absorbe por completo. En sus paginas se suceden tal cantidad de historias que son dificiles de recordar cuando se termina, pero a la vez, Millas se encarga en el ultimo tramo de recordarlas en pocas paginas. REalmente recomendable la lectura, y sobre todo saborear el "Epilogo". Este último es entrañable, conmovedor y triste. Sí triste porque terminas un libro que, aunque de facil lectura, dificil de digerir por lo melancolico y sentimental.
Millas sabe trasladarnos a las vivencias de un niño de Valencia que se vé a la fuerza, por la posguerra española, con la necesidad familiar de trasladarse a Madrid. Es entonces cuando se abre un mundo, o dos, o quiza tres, o los que el lector/a quiera imaginar. Los abatares de esta familia de 11 miembros primero en Valencia y luego en Madrid y, todo eso visto desde la mente de un niño, el propio Millas, son los viajes que se ofrecen al lector cuando se introduce en el libro.
Vuelvo a ello, a recomendar la facilidad de lectura, las situaciones más variopintas que uno pueda imaginar y la magistral y sencilla escritura de un Millas que se ha abierto el pecho y las venas con este "El Mundo".
Como bien dice Millas: "Es consustancial al hecho de escribir sentir daño y alivio al mismo tiempo". "El mundo" de Juan Jose Millas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-2508198842595357473?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/2508198842595357473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/2508198842595357473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/04/el-mundo-de-mills.html' title='El mundo de Millás'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R_ZucE7MwPI/AAAAAAAAAA8/zpX5xScc7yw/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-889828746507966341</id><published>2008-03-20T13:12:00.006+01:00</published><updated>2008-03-20T13:57:45.170+01:00</updated><title type='text'>El enigma infinito: Albert Speer , preguntas sin respuesta.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R-JWEU7MwOI/AAAAAAAAAA0/Py9a6RsP5Q8/s1600-h/fest_speer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px; height: 157px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R-JWEU7MwOI/AAAAAAAAAA0/Py9a6RsP5Q8/s320/fest_speer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179797153765966050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span  lang="EN-GB" style="color:navy;"&gt;Joachim Fest, “Conversaciones con Albert Speer. Preguntas sin respuesta”, Destino, Imago Mundi, &lt;a href="http://www.edestino.es/"&gt;&lt;span style="color:navy;"&gt;www.edestino.es&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, Barcelona, febrero de 2008, pág. 231, Tit. Orig: Die unbeantwortbaren Fragen. Noticien über Gespräche mit Albert Speer zwischen Ende 1966 und 1981.











Acabo de leer la obra de Fest que reseño más arriba y me han vuelto a asaltar las preguntas que me provocaron en su día la lectura de las memorias del "Arquitecto de Hitler" publicadas en la editorial El Acantilado y que recomiendo también estusiásticamente. El libro se compone de los materiales que el gran histoirador Fest, autor de la magna biografía sobre Hitler (junto con la de Ian kersaw publicada en Península, las dos obras magnas en eset género) fue acopiando en el proceso de entrevistas que le fue haciendo a Speer cuando éste preparaba sus memorias. Por tanto se trata de un libro que complementa, extiende hasta cierto punto, el de las memorias de Speer y aporta nueva savia, especilamente en aspecto vidriosos como la última visita que realizó el ministro de armamento al dictador en la noche del 23 al 24 de abril en el bunker con los soldado soviéticos a las puertas de Berlín.
La figura de Speer es un crisol en el que se sintetizan en una sola persona algunas de las más trascedentes paradojas que encierra el regimen nacionalista. Una especie de compendio global de una época en toda su hondura.
Por un lado Speer no es un Sauckel, ni un Streicher. Speer es un burgués culto, inteligente, un profesional liberal que coincide fatalmente con las coordenadas de un tiempo marcados por la violencia, la destrucción y el fanatismo. Un hombre  extraordinaramente dotado para la organización que "sucumbe" al abismo moral del nazismo vía el idealismo exaltado del que hace gala desde su más temprana juventud (movimiento &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vandervoguel&lt;/span&gt;). Speer no es un mediocre, ni un Bormann (para él el  típico representante del régimen: "subalterno, ambicioso, limitado y mendaz"). Por tanto el "humus" en el que crece en el personaje el espíritu del nazismo no es el mismo que el de los mediocres taimados y maquinadores con los que se codea de manera permanente Speer en la corte de la que es centro vital el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fürher&lt;/span&gt;. Speer iba a dedicar su vida a contruir mansiones, fábricas, colegios y avenidas hasta que un lider político le ofreció tener un presupuesto ilimitado para poder contruir "la nueva Alemania". La seducción del poder sobre la técnica en estado puro.
Otro de las grandes paradojas es su envoltorio "apolítico", su pátina tecnócrata en un un regimen esencialmente politizador como fue en nacionalsocialismo con un concepto totalizador de la vida entendida como política (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Weltashung)&lt;/span&gt;.
Speer labra su propia leyenda aquí como figura "al margen de" (ese "favorito en todo" del que se habla en el libro) siendo ésto como han demostrado distintos historiadores (entre ellos el propio Fest) virtualmente imposible. Se encierra en su "torre de marfil" como artista, como arquitecto del regimen, inhibiéndose en una colosal dinámica de trabajo de los aspectos más incómodos del régimen de terror instituido que se intuye pero que no se desea asimilar. Sólo así se entiende ese sentimiento de pena infinita que dice sentir cuando en los juicios de Nüremberg visiona el documental rodado por los aliados del horror de los campos de concentración. Esa "súbita" sorpresa es la que demuestra la hondura del mar por el que transitaba Speer como un sonánbulo que anda con un ojo abierto y con otro cerrado por sus distintos cargos de responsabilidad.
La tercera es paradoja es cómo alguien que "era" el régimen (incluso se habló de sus muchas posibilidades de que fuera el mismísimo sucesor del dictador) incumpliera una de las órdenes más importantes dadas por su máximo representante en la etapa final de la guerra: la de destruir todo lo posible el páis para evitar que los vencedores pudieran aprovecharlo a su favor. Sin embargo Speer, necesita decírselo a Hitler en su última visita al bunker. Necesita que sea conocedor de la desobediciencia, solicitando en cierto modo su perdón y por tanto legitimando su poder. No olvidemos que haciéndolo se jugaba literalmente el cuello. Sabía que nada era más lógico y fácil para Hitler al conocer este detalle que mandarlo fusilar. Y sin embargo...
Creo que hay pocos personajes contemporáneos que sinteticen con tanta intensidad y profundidad lo que fue el siglo XX, plagado de contradicciones de consecuencias funestas. El siglo de la violencia, del terror y de la destrucción organizada industrialmente (en palabras de Hobsbawm) .


&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-889828746507966341?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/889828746507966341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/889828746507966341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/03/el-enigma-infinito-albert-speer.html' title='El enigma infinito: Albert Speer , preguntas sin respuesta.'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R-JWEU7MwOI/AAAAAAAAAA0/Py9a6RsP5Q8/s72-c/fest_speer.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-7222297042239957952</id><published>2008-03-15T12:29:00.003+01:00</published><updated>2008-03-15T12:51:29.347+01:00</updated><title type='text'>Chesil Beach</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R9uzp56Y2qI/AAAAAAAAAAs/drISwfgxJWQ/s1600-h/9788433974709%2B.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R9uzp56Y2qI/AAAAAAAAAAs/drISwfgxJWQ/s320/9788433974709%2B.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5177929729094245026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
Dos reciencasados pasan su noche de bodas en un hotel cercano a la playa de Chesil. En un sola línea puede resumirse una trama simple, mínima que se convierte, en su desarrollo, en una verdadera obra maestra.
La extraordinaria habilidida de McEwan en construir un mundo a partir de una situación anónima, reptida en el tiempo por millones de personas, común en el vasto sentido del término, es lo que más me ha cautivado de su lectura.
Porque no es que la historia sea la excusa, es la pura espuma para bucear por la psicología del dúo de personajes que son un contrapunto constante. Sumergirse en la atmósfera cultural de aquellos 60 libérrimos en la Gran Bretaña de la época (también hubo movimiento hippie aquí). Los personajes están maravillosamente construidos porque se contruyen así mismos. Olvidas, de hecho, en determiandos momentos que haya álguien ahí que los está imaginando.
Porque es todo el andamiaje psicológico de ambos, el ramillete de miedos, esperanzas, frustraciones, anhelos, frustraciones resueltas con grueso trazo, una de las cosas que más impacta de esta novela, breve, elegante, contruida siguiendo la estructura de una sonata (presentación de tema, variación y desenlace). El final es un giro rápido que nos sitúa en la perspectiva sobre la evolución de los dos personajes que imaginariamente se reencuentran en un pasado que pudo ser y no fue. Él no acaba de ser redimido de sí mismo, ella triunfante concertista que no supera la soledad que le ha marcado un destino incomprensible.
McEwan deja suspendida en el centro de nuestra atención la pregunta de qué hubiera ocurrido si Edward hubiera  corrido tras Florence aquellas noche incomensurable después de esa fallida primera experiencia que los aleja para siempre. Ese "de lo que pudo haber sido y no fue" es el remate de una narración que queda abierta, supurando misterio desde el interior de nosotros, en plena identificación con los personajes.
Esta novela me ha demostrado que lo más está en lo menos, que el todo está en los detalles, los comunes, los que más nos pasan desapercibidos y que las grandes contrucciones, los grandes "fallas" literarias esconden &lt;span style="font-style: italic;"&gt;per se &lt;/span&gt;trampas de percepción. Y que todavía sigue teniendo ventaja la buena literatura como vía de conocimiento a la hora de "aprehender" la realidad que nos rodea y compartirla con los demás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-7222297042239957952?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/7222297042239957952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/7222297042239957952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/03/chesil-beach.html' title='Chesil Beach'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R9uzp56Y2qI/AAAAAAAAAAs/drISwfgxJWQ/s72-c/9788433974709%2B.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-7305008735686730447</id><published>2008-03-08T13:06:00.002+01:00</published><updated>2008-03-08T13:10:14.443+01:00</updated><title type='text'>Amantea</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R9KB9p6Y2pI/AAAAAAAAAAk/6CfFeKR3GIA/s1600-h/amantea_david-f.-cantero_libro-OAFI159.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R9KB9p6Y2pI/AAAAAAAAAAk/6CfFeKR3GIA/s320/amantea_david-f.-cantero_libro-OAFI159.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5175341818024876690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt; &lt;/div&gt; &lt;div&gt;Si tuviera que recomendar un libro que me haya marcado, no diría los  tipicos de "Un mundo felíz" o "Confieso que he vivido" o "Madame Bovary", por  supuesto sin menospreciarlos, sería "AMANTEA". Mi libro elegido para nuestro  "club". Tengo que confesar que cuando leí la contraportada me atrajo tanto  tanto, que corrí, y asi os lo digo, a comprarlo y a "devorarlo". Comencé su  lectura con la esperanza de encontrar "ese" libro que pueda llamarte la atención  y te enganche. Y sin duda alguna así fue. Lo leí con tal frución que parecía no  existir nada mas que él en ese tiempo. Llegaba a casa del trabajo y..... a por  el libro. Terminaba de comer y...... a por el libro. Un minuto que tenía y .....  a por el libro. &lt;/div&gt; &lt;div&gt;Tengo que reconocer que a mi ese libro me proporcionó unos momentos de  lectura tan intensos que, no esta bien quizá el decirlo aqui, pero aun los vivo.  Porque ¿qué es el placer de la lectura sino vivirla intensamente cuando te te  atrapa un libro? Siempre que puedo lo recomiendo.


Tambien es verdad que, al  igual que un poema, la sensación que se tiene cuando uno lee un libro es muy  subjetiva, no obstante esa sensación la puede tener más personas a las que lo  recomiendes. &lt;/div&gt; &lt;div&gt;"Amantea" es entrar en "algo" raro, en "algo" increible, extravagante,  desconocido, inesperado, a pesar que algunos momentos de su lectura pueda  resultar previsible. &lt;/div&gt; &lt;div&gt;"Amantea" es.........."Amantea" y nada más.&lt;/div&gt; &lt;div&gt;Dice una frase lapidaria en el libro: "La vida después de ti, por fin sin  ti. Desde ese momento cada vez que aparecías en la penubra de mis sueños,  miraría a otra parte y soplaría las cenizas de mi pena cuando me hablara  buscando seducirme." ¿Es o no es algo intrigante?&lt;/div&gt; &lt;div&gt;Recomiendo leerlo...&lt;/div&gt; &lt;div&gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;b style=""&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Quien en los  libros encuentra un modo de satisfacer carencias, y tal es mi caso, siente  compasión por quien se atreve a vivir sin libros o se fascina ante quien es  capaz de salvarse sin ellos" &lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Cambio de tiempo &lt;/i&gt;Fernando Delgado&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:16;"&gt;&lt;/span&gt;
&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-7305008735686730447?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/7305008735686730447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/7305008735686730447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/03/amantea.html' title='Amantea'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R9KB9p6Y2pI/AAAAAAAAAAk/6CfFeKR3GIA/s72-c/amantea_david-f.-cantero_libro-OAFI159.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-141187470801265365</id><published>2008-02-26T15:57:00.002+01:00</published><updated>2008-02-26T16:02:07.622+01:00</updated><title type='text'>Otro día en el paraíso.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R8QpyKrWaiI/AAAAAAAAAAc/UfUtmLoR3Eo/s1600-h/9788439721062+.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5171304213964548642" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R8QpyKrWaiI/AAAAAAAAAAc/UfUtmLoR3Eo/s320/9788439721062%2B.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Estoy leyendo (aún no lo he terminado) el último libro editado en castellano por Mondadori de Philip Roth Sale el espectro.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Leer a Roth es como adentrarse en la vida misma. Su escritura es tan poderosa, tan potente que empezar a leer uno de sus libros es como iniciar una de tus jornadas diarias habituales. Es esa naturalidad, esa facilidad a la hora de sumergirte en su creación la que evidencia la capacidad del sabio escritor. Leer un libro de Roth es vivirlo, vivirte. Establece puentes de contacto con la experiencia vital del lector y con su registro de una manera automática; desde ola primera frase, desde la primera letra. Esa habilidad para verte reflejado en su alter ego Nathan Zuckermann sólo lo consiguen los mejores y Roth es sin duda uno de ellos en el panorama de la literatura norteamericana contemporánea.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Pero además el autor se atreve con debates milenarios ante los que se posiciona de forma clara y rotunda (es decir políticamente incorrecta). La pregunta central que se formula es ¿hay algo más real que la literatura? Roth toma postura: la respuesta es no, la literatura, la buena literatura es más real que la propia realidad misma. El a priori de que la literatura refleja algo que está ahí fuera y o bien (en otra modalidad) incide sobre ella para transformarla, es falso. Y ahí es donde Roth consigue la maestría de un estilo gracias al cual engarza perfectamente dos planos distintos situando el literario como prolongación complementaria y más perfecta del real, del vivido que queda finalmente como una apostilla, una impostura un tanto artificial de la que podemos prescindir ya que no encierra nada significativo. Una cosa es lo que el dice que vive y otra cosa lo que el dice que crea sobre lo que vive que es más real que lo vivido. Este juego de espejos no encierra la típica trampa postmodernista (de la que tan bien servidos estamos en nuestras latitudes tan dadas a sumarse al carro de lo más nuevo si viene de fuera) en la que al final es autor desaparece y con ello la posibilidad de asumir alguna responsabilidad ante el lector. No se trata de un ejercicio imposible de sombras chinescas sino de un esfuerzo loable de honestidad intelectual como hacía mucho que no me encontraba.

Y lo segundo que me ha resultado memorable del libro apuntado es la sabiduría del autor a la hora de situar el “tiempo corto” en palabras de Braudel, la inmediatez de nuestras vidas, las cuitas, la “pelea de gallos” en la que se convierte nuestro azaroso devenir cotidiano dándole un valor mínimo en comparación con otros grandes “regalos” que Zuckerman encuentra en su retiro entre las montañas dedicado SOLAMENTE a escribir, a leer, a pasear y sumergirse en un estanque. Nada más, nada menos. No se trata del “Beatus Ille”. No se trata de la tradición filosófica del buen salvaje. Hablamos de libertad, de un ejercicio profundo de libertad en la que una persona elige no participar de todo eso, no ser parte de ese decorado monumental del miedo que se alza en la ciudad de New York tras el 11-S.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;
Hay una escena grandiosa que describe Zuckerman a su legada a esta ciudad tras 11 años de retiro refiriéndose a la absurda visión de miles de personas hablando por el móvil solas por la calle. Se pregunta ¿qué tienen que decirse tantas personas a la vez en el mismo espacio? ¿es una forma de ganar libertad o de perderla? Podríamos aplicar el mismo argumento a internet o a la televisión. No hablamos de tecnofobia sino de otra cosa. Todo esto me recuerda a la anécdota de Josep Pla cuando llega a la ciudad de los rascacielos por la noche y le pregunta a su acompañante preocupado “Y esto ¿quién lo paga?”. Es pues una cuestión de escalas, de posicionarse ante el fenómeno de haber creado ámbitos desde la desmesura y por ello mismo inhumanas (ciudades, profesiones, necesidades, futuros, relaciones, herencias). ¿Cuáles son pues nuestras opciones vitales? y sobre ellas ¿cómo podemos elegir sobre el tablero que se no es dado, que además presenta formas y reglas cambiantes?

Con la lectura de este libro he sentido claramente algo que para mi es la prueba del nueve a la hora de clasificar mis lecturas entre prescindibles e imprescindibles. La obra me elige y de alguna forma me “crea” con lo que me dice y con la forma en la que me lo dice. Os invito a probarlo, no os defraudará. La buena literatura se adentra en unos terrenos a los que no llegan ni la ciencia, ni la tecnología, ni incluso la historia o la filosofía (sí las religiones o el arte). Sale el espectro es un buen ejemplo de todo ello y por eso hay que celebrarlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-141187470801265365?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/141187470801265365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/141187470801265365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/02/otro-da-en-el-paraso.html' title='Otro día en el paraíso.'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R8QpyKrWaiI/AAAAAAAAAAc/UfUtmLoR3Eo/s72-c/9788439721062%2B.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-4596155753871566841</id><published>2008-01-22T18:08:00.001+01:00</published><updated>2008-01-22T18:20:02.130+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;Sí, ha comenzado. No han hecho falta 9 meses, como con los niños, ni  incubar nada, como los huevos. Tan solo tener una "intención". Y eso es lo que  hemos tenido. Un grupo, por ahora "grupúsculo"(sin mensopreciar), de personas  somos las que formamos parte de ese Club de Lectura que, gracias a JA, se ha  puesto en marcha. Sí, la cita es el 7 de junio proximo. Allí intentaremos  estar...  &lt;/div&gt; &lt;div&gt;El mundo de la literatura, el mundo de las "letras" es apasionante. hay que  ver como se viaja con solo abrir la solapa de un libro. Hay que ver como se  expande esa imaginación con solo pasar las hojas de una obra literaria. Ya puede  ser novela, poesia, ensayo, teatro...... TODO abolutamente todo nos puede llegar  a llamar la atención. &lt;/div&gt; &lt;div&gt;Me río, porque tengo un amigo un poco perezoso en la tarea de leer y  tambien de viajar (ay viajar.... cuan hermoso es viajar) al que siempre le digo  que "él viaja mucho por internet". Y sí, tambien se puede viajar por este  "universo inmenso" que puede representar el mundo literario a través de la  "red". Cuantas cosas podemos descubrir y con cuanta gente podemos llegar a  conactar a las que tambien les guste este "arte" de leer y escribir. &lt;/div&gt; &lt;div&gt;No quiere enrollarme. Hasta aqui este pequeño inciso en este blog y "desde"  aqui nuestro camino en el "Club de lectura". Leo

Y de propina el gran Sokolov interpretando a Bach (esto os lo regala el JA)
http://www.youtube.com/watch?v=DB0gG1E_aS0

&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-4596155753871566841?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/4596155753871566841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/4596155753871566841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/01/s-ha-comenzado.html' title=''/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-6156164664131662515</id><published>2008-01-21T08:52:00.000+01:00</published><updated>2008-01-21T09:23:00.497+01:00</updated><title type='text'>Ahora sí que sí.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R5RU-dkrxXI/AAAAAAAAAAU/EoMSJWcYD_0/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5157840905313174898" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="240" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R5RU-dkrxXI/AAAAAAAAAAU/EoMSJWcYD_0/s320/untitled.bmp" width="149" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Bueno pues esto ya va en serio. Tuvimos nuestra primera reunión de Club de Lectura el sábado pasado para despejar algunas de las dudas pendientes.
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;El primer libro con el que nos vamos a atrever será "Vida y destino" de Vassily Grossman (adjunto imagen de la portada). La fecha de la siguiente reunión el 7 de junio. El lugar, la cafetería del Ateneo Mercantil y (gran exclusiva) Vicente nos regalará con la presentación de la obra en la próxima reunión. La dinámica del grupo será muy sencilla: en cada reunión la persona que haya elegido libro (se establece un turno rotatorio - la próxima persona que elige libro es Leo-) hace una breve presentación del mismo, después interviene cada uno de los integrantes del grupo para que cuente lo que le ha parecido el libro y finalmente se hace un coloquio. &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;De cada reunión habrá un pequeño resumen que se volcará en el blog que por supuesto está abierto a las aportaciones del grupo relacionadas o no con el libro del que se esté hablando en cada momento.&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;
&lt;div&gt;Pues eso &lt;a href="mailto:amig@s"&gt;amig@s&lt;/a&gt; sin más a leer...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-6156164664131662515?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/6156164664131662515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/6156164664131662515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/01/ahora-s-que-s.html' title='Ahora sí que sí.'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R5RU-dkrxXI/AAAAAAAAAAU/EoMSJWcYD_0/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-8523325885584404591</id><published>2008-01-09T18:51:00.000+01:00</published><updated>2008-01-09T19:30:50.440+01:00</updated><title type='text'>Otra vez aquí... en el jardín</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R4UQ5dkrxWI/AAAAAAAAAAM/EoBYtO8mivA/s1600-h/estanque.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 188px; height: 122px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R4UQ5dkrxWI/AAAAAAAAAAM/EoBYtO8mivA/s320/estanque.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153543927972480354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
Pues sí. Casi un año después vuelvo a mi blog, un tanto descuidado, con hierbajos por aquí y por allá, con hojarasca desperdigada por doquier. Pero no vuelvo solo. Me acompaña un grupo de amig@s que tiene un denominador común: les gusta leer. ¡Eso sí que es suerte! sí señor.
Este mismo grupo va a verse de vez en cuando para hablar de libros. De libros que lean, de libros que les gustaría leer.
Así que este jardín será prolongación de otro que se producirá entre cafés e infusiones, alguna vez. Quien quiera tiene aquí su arriate para plantar las palabras que desee a condición de que sean de libros, siempre libros.
Y lo primero que quiero hacer es darle las gracias a tod@s ell@s por prestarse a algo tan insensato como reunirse a hablar de libros (suena casi herético).
Y lo segundo es que la informalidad y la heterodoxia preside este santo lugar. Porque caben todos los géneros, estilos, enfoques y puntos de vista. A medida que se envían, aparecerán, se hable de Homero o de Fray Luis de León, que de todo puede haber.
Y para muestra, un botón. Tiro la primera piedra y pongo la primera pieza del puzzle (que nunca se completará, ya veréis). Me estreno con una obra que me ha "tocado" y que he podido leer estas fiestas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las benévolas &lt;/span&gt;de Jonathan Littell. ¿Qué hacéis sin ella?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-8523325885584404591?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/8523325885584404591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/8523325885584404591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2008/01/otra-vez-aqu-en-el-jardn.html' title='Otra vez aquí... en el jardín'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_xE2GJgoABZ8/R4UQ5dkrxWI/AAAAAAAAAAM/EoBYtO8mivA/s72-c/estanque.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-116888418980042624</id><published>2007-01-15T18:55:00.000+01:00</published><updated>2007-01-15T19:10:17.593+01:00</updated><title type='text'>Elegía de Philip Roth por Jose Antonio Gordillo Martorell</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/546419/minigaleria-485-rothG.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/320/256730/minigaleria-485-rothG.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/292108/minigaleria-485-portada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 127px; height: 201px;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/320/836305/minigaleria-485-portada.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;color:black;"  &gt;Autor/es:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;
Philip Roth&lt;b&gt;
Título:&lt;/b&gt;
Elegía&lt;b&gt;
Editorial:&lt;/b&gt;
Mondadori&lt;b&gt;
Páginas:&lt;/b&gt;
150&lt;b&gt;
Precio:&lt;/b&gt;
15 €
&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:85%;color:black;"   &gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;
&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No es necesario ser un fanático de Roth para que se te corte la respiración leyendo esta novela que es mezcla de autobiografía sutil y de verdadero “asalto” a uno de los temas mayores del ser humano: su final, la muerte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La prosa con la que nos regala Roth es límpida, incisiva, surca el espacio entre el papel y nosotros con una eficacia demoledora y a una velocidad de vértigo. Es uno de esos libros que parecen haber sido escritos para ti, sólo para ti.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Un tema universal, clásico, intemporal (el más intemporal de todos) por lo que se refiere a algo que nos afecta a todos tratado en una de esas “novelas últimas” de autor en las que éste no se juega nada, no arriesga nada porque todo está hecho ya. Y en la que sin embargo y en una vuelta de tuerca creativa vuelve a darlo todo, lo mejor de sí mismo y de su proceso creativo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Para mi Roth en esta novela, traducida del original &lt;i&gt;Everyman &lt;/i&gt;de una forma un tanto forzada, consigue arrancar trozos de vida e incrustarlos en las páginas de un libro. Da esa sensación cuando lees sus novelas, y en esta vuelve a ocurrir, que no lees sus novelas sino que la vives. Por muchas razones pero sobre todo porque afronta la infinita complejidad de la vida humana, sus infinitas aristas, tonalidades, irregularidades (ese “fuste torcido de la Humanidad” a la que hacía referencia Isahia Berlin). Y esa pluralidad, esa naturaleza múltiple la que se te hace &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre llama la atención (excepto en casos muy puntuales de poetas como Lorca, Whitman o&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;cómo cuando uno observa la evolución de los grandes autores, son más brillantes cuanto más avanzan en su edad porque más a las claras se observa la materia prima de la que está hecha su obras: su vida misma. Cuanto más evidente se hace este trasfondo más rica, más avasalladoramente brillante es la obra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Roth intenta ir más allá. Biográficamente está al final de su vida y se atreve con lo que hay después, como en esa escena en la que en el cementerio, sobre la tumba de sus padres trata de buscar desesperadamente sus huesos por ser lo único importante, lo único capaz de transmitirle consuelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En la breve novela podemos encontrar momentos impagables pero me quedo con ese en el que el protagonista describe sus sensaciones al bañarse de niño en una de las playas&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;alas que iba a pasar sus vacaciones de verano. Hace gala de una batería maravillosa de sensaciones, de todo un mundo sensorial a flor de piel que emborracha al protagonista y que lo aproxima al máximo a lo que es vivir, sentirse vivo, exactamente todo lo contrario a lo que planea insistentemente durante 150 páginas en la mente del protagonista. Esa felicidad despreocupada, esa felicidad ”porque sí” ajena a todo, insensata, esquiva, primaria es la que persigue de manera inconsciente a lo largo de toda su vida. Un profesional liberal, apegado toda su vida a la creación artificial de estímulos, coloca como eje referencial de su vida una sensación corporal obtenida de niño y la equipara a la felicidad como categoría absoluta con la que medir el resto de sus emociones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y sobrevolando toda la construcción de la novela ese bucle misterioso que nos redirige una y otra vez al principio, a nuestros orígenes para rescatarlos y hacerlos lo más vivo posibles, resucitarlos una y otra vez, desenterrarlos, hacerlos nítidos haciendo que ganen en nitidez. Es asombroso, el paso del tiempo hace más nítidos nuestros recuerdos más tempranos y no a la inversa. ¿por qué? Esta novela ofrece una meditación al respecto en todo su fragor. No os la perdáis.&lt;/p&gt;
&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;
&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:7;color:black;"   &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:7;color:black;"   &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;!--[endif]--&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:Verdana;font-size:7;color:black;"   &gt;&lt;!--[if !supportEmptyParas]--&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-116888418980042624?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116888418980042624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116888418980042624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2007/01/elega-de-philip-roth-por-jose-antonio.html' title='Elegía de Philip Roth por Jose Antonio Gordillo Martorell'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-116687543067476966</id><published>2006-12-23T12:49:00.000+01:00</published><updated>2006-12-23T13:03:50.686+01:00</updated><title type='text'>Pasiones que cobran vida por Javier López-Jamar Medialdea</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/301489/Frankenstein.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/320/772575/Frankenstein.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/952261/Mary%20W.%20Shelley.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/320/434348/Mary%20W.%20Shelley.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuentan los escritos que durante el lluvioso verano de 1816, a orillas del lago de Ginebra se encontraban pasando unos días de descanso John William Polidori, el matrimonio de los Shelley junto a Lord Byron en la mansión suiza de este último. Para acabar con el tedioso transcurrir de las horas en aquel lugar a causa de las contínuas tormentas y del fresco clima, Byron propuso a sus invitados un improvisado concurso de relatos en el que el más terrorífico resultaría ganador. Fue entonces cuando Mary Wollstonecraft Shelley (esposa de Percy Bysshe Shelley) elaboró una obra que acabaría por alcanzar gran repercusión mucho más allá de aquella doméstica competición literaria. Su relato se titulaba “Frankenstein o el moderno Prometeo” y narraba una historia de terror con tintes de novela gótica y escrita en forma epistolar que trataba la posibilidad de animación de la materia, o lo que es lo mismo, poder dotar de vida a una criatura creada a partir de material biológico muerto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
El director cinematográfico Gonzalo Suárez en su película de 1987 &lt;i style=""&gt;Remando al viento&lt;/i&gt; recrea a partir de estos hechos reales una historia en la que está muy presente el elemento fantástico, encarnado en la figura de Frankenstein, el mismo tenebroso personaje que Mary W. Shelley había concebido en las páginas de su célebre relato. En el film, en cuyo reparto destacan los nombres de Hugo Grant, Valentine Pelka y Lizzy McInnerny entre otros, la criatura trae el mal a la vida de los personajes principales, provocando la muerte de varios de ellos, a los que persigue allá donde vayan. La cinta dirigida por Suárez es de producción hispano noruega. Lord Byron es presentado como una persona rodeada de un enorme lujo. Su campestre mansión suiza, su palacete veneciano y sus numerosísimas extravagancias dan una buena muestra de esta total falta de austeridad material. Sus compañeros de vivencias, los Shelley, Polidori y compañía, aparecen reflejados como gentes de letras, aficionados a las tertulias y los debates sobre arte.
&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;
En cierto modo encontramos algunas semejanzas entre estos personajes que se dan cita a orillas del lago de Ginebra y los denominados poetas malditos franceses del siglo XIX. Obviamente el elemento materialista anteriormente mencionado constituye un factor claramente diferenciatorio entre ambos grupos si tenemos en cuenta los sórdidos ambientes que frecuentaban los malditos. Así y todo, tanto como el grupo francés como el formado por esta comitiva de amistades de Lord Byron gustaban de los pequeños placeres y de oscuros vicios como las drogas, amén claro está de su común pasión por la creación literaria.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/893779/REMANDO%2520AL%2520VIENTO.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/320/266190/REMANDO%2520AL%2520VIENTO.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-116687543067476966?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116687543067476966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116687543067476966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2006/12/pasiones-que-cobran-vida-por-javier.html' title='Pasiones que cobran vida por Javier López-Jamar Medialdea'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-116525730897361941</id><published>2006-12-04T19:28:00.000+01:00</published><updated>2006-12-04T19:53:19.413+01:00</updated><title type='text'>Gilles Peterson. Repartiendo emociones por amor al arte  por Javier López-Jamar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/990236/GillesPeterson.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/320/47556/GillesPeterson.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
Por sus dedos han girado los vinilos más codiciados por los coleccionistas de todo el mundo. Rara vez se le verá rasgando las cuerdas de una guitarra o arrancándole notas a un saxo, y es que tocar instrumentos no es lo suyo. Estamos ante uno de esos curiosos casos en que una persona se hace un nombre con letras de oro en la historia de la música contemporánea sin necesidad de componer sus propias melodías.
Gilles Peterson nació en Suiza, aunque no tardó en echar raíces en el Reino Unido, donde triunfa actualmente con su programa radiofónico Worldwide, en Radio 1 de la BBC. Ya a muy temprana edad se le ocurrió montar su primera emisora de radio pirata: sin más medios que los artesanales y sirviéndose de una cabina telefónica desde la que atendía las llamadas de los oyentes, un Peterson adolescente hacía las delicias de los que le esuchaban en los alrededores de la colina desde la que emitía.
Transcurridos estos primeros años de andadura por las ondas llega, allá por los años 90, uno de sus más importantes hitos: funda junto con Eddie Piller el sello discográfico Acid Jazz. Bajo esta sugerente etiqueta, los dos incipientes empresarios acogieron a toda una legión de bandas principalmente londinenses que comenzaban a crear un sonido que combinaba los estilos del soul y el funk. Algunos de estos nuevos grupos (Jamiroquai, Brand New Heavies, Incognito, James Taylor Quartet, etc) se han revelado como referencias obligadas en la última década. Acid Jazz se convirtió, más que en un sello, en todo un movimiento que además revitalizó la escena nocturna de los clubes británicos. Su trabajo en la disquera (contratando jóvenes grupos y elaborando recopilatorios) no pasó desapercibida a ojos de otros sellos de mucho más prestigio, tales como las míticas Blue Note y Prestige, que le encargaron realizar, también para ellos, algunas compilaciones de temas clásicos de la música negra. Precisamente ha sido su labor como “arqueólogo” del vinilo una de sus facetas más determinantes en su éxito como productor musical. Sus títulos Gilles Peterson in Brazil y Gilles Peterson in Africa se han convertido ya en imprescindibles. En ambos casos nos encontramos ante dos recopilatorios de viejas glorias del folklore brasileño y los ritmos africanos respectivamente. Para su elaboración, Peterson “buceó” en las olvidadas joyas musicales en forma de discos que ya empezaban a criar polvo en sus tiendas cochambrosas de origen, allá por Sao Paulo, Río de Janeiro o Yaoundé. De esos antiguos y casi descatalogados vinilos surgen artistas, muchas veces anónimos, que paradójicamente tienen mucho que aportar a la escena musical de nuestros días.
En 1998 se convierte en conductor del programa radiofónico Worldwide, puesto que todavía hoy ocupa, emitiendo para quince países y con gran éxito de audiencia. Paralelamente a esta cita periódica con su audiencia, lleva a cabo otra no menos apasionante para él y sus seguidores que es el encuentro en vivo con el gran público que se reúne en los clubes para asistir a una de sus coloridas sesiones, que abarcan desde el jazz, la bossa-nova, el funk o el hip hop, pasando por ritmos de marcado carácter electrónico. Para Peterson la sesión en vivo representa una unión perfecta entre los sentimientos de la figura del disc-jockey representada por él mismo, y los de la gente que acude a disfrutar de sus selecciones musicales. En definitiva, establecer un vínculo emocional con la gente basándose únicamente en la música como nexo de unión.
El pasado mes de noviembre el público de Valencia pudo disfrutar de una de estas sesiones, dentro del cartel del festival Greenspace Heineken celebrado en los viejos almacenes del puerto de la ciudad, rehabilitados para la ocasión.
&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/1600/561862/gilles-peterson.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/3009/1958/200/295519/gilles-peterson.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Sin duda, el nombre de Gilles Peterson continuará sonando durante años y lo seguiremos relacionando con todo un referente para los amantes de la música negra. Por ahora no parece que el polifacético productor vaya a abandonar los micros o la mesa de mezclas porque como él mismo ha afirmado: “dentro de 20 años me veo poniendo discos en la radio”. Que así sea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-116525730897361941?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116525730897361941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116525730897361941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2006/12/gilles-peterson-repartiendo-emociones.html' title='Gilles Peterson. Repartiendo emociones por amor al arte  por Javier López-Jamar'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-116212679878594123</id><published>2006-10-29T13:58:00.000+01:00</published><updated>2006-10-30T10:47:31.836+01:00</updated><title type='text'>El Jardín de las Delicias - Número 2</title><content type='html'>&lt;p style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;b&gt;&amp;Iacute;NDICE&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;b&gt;UNITED 93. Viaje a lo inconcebible, por José Antonio Gordillo.&lt;/b&gt;
&lt;br /&gt;&lt;i&gt;"Estoy seguro que dentro de 50 años cuando los historiadores intenten explicar qué ocurrió el 11 de septiembre de 2001 utilizarán esta película fría, estremecedoramente objetiva que es United 93 como fuente para realizar su trabajo."&lt;/i&gt;(&lt;a href="#gordillo"&gt;&lt;b&gt;leer&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;b&gt;De la literatura al celuloide, por Luis Mayorgas.&lt;/b&gt;

&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"En el lenguaje
cotidiano, la expresi&amp;oacute;n &amp;ldquo;&lt;/span&gt;&lt;i style="font-style: italic;"&gt;Eso es de ciencia ficci&amp;oacute;n&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&amp;rdquo;
no suele ser un comentario de connotaciones positivas. Al contrario,
acostumbra a tratarse de una afirmaci&amp;oacute;n despectiva,
destinada a sugerir que el objeto de la frase es algo desatinado, irrealizable o poco
realista, la fantas&amp;iacute;a de alguien que no tiene los pies en la
tierra." &lt;/span&gt;(&lt;a href="#mayorgas"&gt;&lt;b&gt;leer&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;b&gt;Beethoven.&amp;nbsp;Fidelio,el coraje de una mujer, por Alvaro L&amp;oacute;pez-Jamar.&lt;/b&gt;

&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&amp;ldquo;Oh vosotros,hombres que me mir&amp;aacute;is y me juzg&amp;aacute;is
hura&amp;ntilde;o, loco o mis&amp;aacute;ntropo, &amp;iexcl;Cu&amp;aacute;n injustos
hab&amp;eacute;is sido conmigo! &amp;iexcl;Ignor&amp;aacute;is la
oculta raz&amp;oacute;n de que os aparezca as&amp;iacute;! Mi
coraz&amp;oacute;n y mi esp&amp;iacute;ritu se mostraron
inclinados desde la infancia al dulce sentimiento de la bondad, y a
realizar grandes acciones he estado siempre dispuesto; pero pensad tan
solo cu&amp;aacute;l es mi espantosa situaci&amp;oacute;n desde hace
seis a&amp;ntilde;os, agravada por
m&amp;eacute;dicos sin juicio, enga&amp;ntilde;ado de a&amp;ntilde;o en
a&amp;ntilde;o con la esperanza de un
mejoramiento, y al fin abandonado a la perspectiva de un mal durable,
cuya curaci&amp;oacute;n demanda a&amp;ntilde;os tal vez, cuando no sea
enteramente imposible."&lt;/i&gt;&amp;nbsp;(&lt;a href="#lopez-jamar"&gt;leer&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;b&gt;Lecturas Recomendadas, por Elisa Maldonado&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;
&lt;i&gt;"Travesuras de la ni&amp;ntilde;a mala de Vargas Llosa y Brooklyn Follies de Paul Auster.&lt;/i&gt;"(&lt;a href="#maldonado"&gt;&lt;b&gt;leer&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El futuro de la Web, por Pablo Rojas.
&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Durante las &amp;uacute;ltimas d&amp;eacute;cadas los principales actores de la
industria de las telecomunicaciones y la inform&amp;aacute;tica han ido
desplegando de forma estrat&amp;eacute;gica sus est&amp;aacute;ndares
propietarios para sacar el m&amp;aacute;ximo jugo a las carteras de los
usuarios. Pero como dice el refr&amp;aacute;n popular, no hay mal que cien
a&amp;ntilde;os dure, y durante el &amp;uacute;ltimo a&amp;ntilde;o y pico este
panorama ha cambiado ostensiblemente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;(&lt;a href="#rojas"&gt;&lt;b&gt;leer&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;)&lt;/p&gt;

&lt;hr style="width: 100%; height: 2px;" /&gt;

&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;big&gt;CINE Y CIENCIA FICCI&amp;Oacute;N&lt;/big&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;big&gt;&lt;a name="gordillo"&gt;&lt;/a&gt;UNITED 93. Viaje a lo inconcebible.&lt;/big&gt;&lt;br /&gt;
José Antonio Gordillo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Estoy seguro que dentro de 50 años cuando los historiadores intenten explicar qué ocurrió el 11 de septiembre de 2001 utilizarán esta película fría, estremecedoramente objetiva que es United 93 como fuente para realizar su trabajo.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;img style="width: 76px; height: 76px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/113/282110934_04a3b48cb0_o.jpg" v:shapes="_x0000_s1026" hspace="9" /&gt;Cuando uno la ve se siente sobrecogido por el “tono” distanciado de la película de la misma forma que cuando uno lee los libros de Primo Levy sobre la monstruosidad del genocidio nazi. Es ese desapasionamiento casi imposible de conseguir, esa objetividad ante lo inconcebible, ante lo inimaginable, ante un tema en el que de forma casi inevitable debe tomarse partido, lo que hace este tipo de creaciones tan poderosas. Atreverse a enfrentarse a una mentalidad criminal con el método científico (no en vano Levy era químico) del rigor, la “objetividad”, con “bisturí” y “escalpelo” no es nada fácil y Greengrassal lo consigue con esta película.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Estamos ante un tipo de cine que busca el testimonio más que el recrear una historia en torno a un acontecimiento. Dejar hablar las imágenes por sí solas más que generar una trama que ya de antemano está construida y es conocida por todo el mundo. Un testimonio sobre un acontecimiento de esos que iban a cambiar el curso de la historia de verdad. Y lo hace con un tema de la inmensa complejidad  de los atentados terroristas que vivió el pueblo norteamericano el 11 de septiembre. Una verdadera herida en su conciencia colectiva que tardará todavía mucho en restañarse.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Para conseguir ese “tono” global en la película concurren múltiples factores.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;img style="width: 76px; height: 76px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/114/282110920_1300404f8e_o.jpg" v:shapes="_x0000_s1026" hspace="9" /&gt;Una técnica de rodaje basada en el documental que “deja hablar” las imágenes. Documental por cierto no a la manera del chisporroteo de imágenes incontrolado que suele emplear Oliver Stone en alguna de sus películas “históricas”.&lt;br /&gt;
La participación en el rodaje de actores no profesionales (nada de papelones) incluyendo algunos de los controladores “de verdad” que participaron en la aciaga jornada. Ha sido además un gesto voluntario por parte de estos profesionales que seguro habrán pasado más de un mal rato recordando esos terribles momentos en los que cada avión era una potencial bomba aérea y en la que se da la orden sin precedente en la historia de los Estados Unidos de cerrar el espacio aéreo de todo el país.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Una sobriedad (casi minimalismo) a la hora de presentar la cadena de imágenes que “hablan” por sí solas: el reflejo del rostro del suicida en el espejo del baño mientras se afeita el vientre donde va a colocar momentos después una bomba, la simpatía con la que un jefe de torre de control recién ascendido inicia de la que sería sin duda la jornada de trabajo más difícil de su vida, los gestos ordinarios de cada uno de los pasajeros al acomodarse en sus asientos momentos antes de iniciar el despegue del vuelo mortal, el momento memorable en el que la tripulación reza de forma colectiva mientars los secuestradores hacen lo propio implorando que el avión llegue lo antes posible a su objetivo etc...
Las fuentes sobre las que se ha elaborado el guión de la película: buena parte de ella son las propias conversaciones mantenidas por la tripulación con sus familiares momentos antes de estrellarse (otra colaboración de esas ante las que hay que quitarse el sombrero).
Un director, Paul Greengrassal que le conocemos por su segundo trabajo, Bloody Sunday (Domingo sangriento), una correcta visión acerca del impacto del terrorismo en los individuos y en la sociedad en el conflicto en Irlanda del Norte. Tras esta loable producción, el responsable de El mito de Bourne sacó adelante un proyecto como productor y guionista que le vincula más al de Bloody Sunday: Omagh. &lt;/p&gt;




&lt;p&gt;Porque, además, el gran acierto de la película es, además del desapasionamiento en tratar un tema per se de pura toma de posición, que aborda con rigor y sin dejar opción para el discurso fácil, un tema central en las sociedades contemporáneas: el aumento de la vulnerabilidad del ser humano ante el riesgo (no en vano algunos sociólogos denominan a nuestras sociedades occidentales como sociedades del riesgo).  Cuando uno observa la normalidad con la que se comportan los pasajeros mientras esperan tranquilamente en la puerta de embarque para que unos minutos después dejen de existir, uno no puede sino plantearse el frágil hilo que nos ata a la vida, más frágil si cabe desde 11 de septiembre de 2001.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Sobre ese telón de fondo y sobre la fuerza del crescendo de la historia central se entrelazan algunos temas no menos importantes y elegantemente esbozados como complementos: la omnipresencia/omnipotencia de los medios de comunicación (la forma por la que se entera la mayoría de los que están viviendo la situación –controladores aéreos, militares, responsables públicos- es la CNN), la negligencia de la cadena de la defensa nacional a la hora de actuar en una situación de verdadera amenaza a la seguridad de sus ciudadanos, las situaciones casi inverosímiles en las que puede surgir el heroísmo (a 11.000 pies de altura con un avión en el que sus pilotos han sido asesinados), o la falta de precedentes a las que se enfrentaron los responsables de esta tragedia (la mayoría de controladores se remontaba a una situación de secuestro de aviones para poder entender lo que estaba pasando).&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;Una película pues de las denominadas imprescindibles que será interesante confrontar con la ya en ciernes “World Trade Center” de la misma temática.&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;big&gt;&lt;a name="mayorgas"&gt;&lt;/a&gt;De la literatura al celuloide&lt;/big&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Luis Mayorgas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;En el lenguaje cotidiano, la expresi&amp;oacute;n &amp;ldquo;&lt;i&gt;Eso
es de ciencia ficci&amp;oacute;n&lt;/i&gt;&amp;rdquo; no suele ser un
comentario de connotaciones positivas. Al contrario, acostumbra a
tratarse de una afirmaci&amp;oacute;n despectiva, destinada a sugerir
que el objeto de la frase es algo desatinado, irrealizable o poco
realista, la fantas&amp;iacute;a de alguien que no tiene los pies en la
tierra.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Es un&amp;nbsp; reflejo de la imagen que una parte importante
del gran p&amp;uacute;blico continua teniendo del g&amp;eacute;nero
literario de la ficci&amp;oacute;n especulativa: Literatura juvenil de
entretenimiento, no muy alejada de otros g&amp;eacute;neros, como la
fantas&amp;iacute;a heroica o el horror, solo que sustituyendo a elfos
y vampiros por marcianos.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;De esta forma, solo se centran en el caracter escapista de la
ciencia ficci&amp;oacute;n (que lo tiene, y a mucha honra, por cierto),
e ignoran el potencial de este g&amp;eacute;nero, no solo a la hora de
hacer prospecci&amp;oacute;n del futuro, sino de su capacidad de usar
sus mundos imaginados, sus realidades paralelas y sus civilizaciones
extraterrestres como met&amp;aacute;fora para tratar temas de
actualidad.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;De esta imagen infantilizada de la ciencia ficci&amp;oacute;n
tiene no poca culpa el mundo de cine. Siempre a la busqueda de ideas y
argumentos prestadas de la literatura, Hollywood ha tomado
tradicionalmente la parte m&amp;aacute;s espectacular del mundo de la
ciencia ficci&amp;oacute;n: La de las naves espaciales, las armas de
rayos, los montruos alien&amp;iacute;genas y los planetas
ex&amp;oacute;ticos, dejando de lado la capacidad reflexiva del
g&amp;eacute;nero, en aras de una mayor comercialidad.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Esto es particularmente obvio cuando la industria
cinematogr&amp;aacute;fica aborda la adaptaci&amp;oacute;n de las
novelas m&amp;aacute;s importantes de la ciencia ficci&amp;oacute;n,
donde la p&amp;eacute;rdida de matices -inevitable hasta cierto punto
en el trasvase de un medio a otro- o peor a&amp;uacute;n, la
perversi&amp;oacute;n del mensaje original, se hace particularmente
dolorosa para el aficionado al g&amp;eacute;nero con un poco de idea...&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 72px; height: 104px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/107/275996986_f854779895_o.png" hspace="9" /&gt;Esto es patente en cuanto empezamos a examinar
la dispar suerte que han tenido los cl&amp;aacute;sicos del
g&amp;eacute;nero. &lt;b&gt;Isaac Asimov&lt;/b&gt;, sin ir
m&amp;aacute;s lejos, es, aparte de uno de los escritores
m&amp;aacute;s reputados de divulgaci&amp;oacute;n
cient&amp;iacute;fica, uno de los puntales de la ciencia
ficci&amp;oacute;n y probablemente su autor m&amp;aacute;s
prol&amp;iacute;fico (escribiendo del orden de 500 novelas durante su
carrera). Sin embargo, ha sido relativamente poco adaptado, destacando
la reciente &lt;b&gt;&lt;i&gt;Yo Robot&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;I
Robot&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Alex Proyas&lt;/b&gt;, 2004),
supuestamente a partir del libro original de 1950 (m&amp;aacute;s bien
una antolog&amp;iacute;a de relatos que una novela). Ambas obras nos
muestran un mundo donde el robot antropom&amp;oacute;rfo y
aut&amp;oacute;nomo es un bien de consumo m&amp;aacute;s, en principio
lejos del robot amenazador t&amp;iacute;pico de los relatos de
ficci&amp;oacute;n de los cincuenta. Sin embargo, la
pel&amp;iacute;cula es un thriller de acci&amp;oacute;n futurista de
tono paranoico y tecn&amp;oacute;fobo a la mayor gloria de &lt;b&gt;Will
Smith&lt;/b&gt;, que trastoca el tono y mensaje de los relatos
originales. Algo bastante opuesto a los cuentos cortos originales,
aut&amp;eacute;nticos puzzles detectivescos en los que se indaga en un
comportamiento supuestamente an&amp;oacute;malo de los robots, y que
acostumbran a presentar una cr&amp;iacute;tica al rechazo irracional y
sistem&amp;aacute;tico de la tecnolog&amp;iacute;a propio de algunos
grupos de pres&amp;iacute;&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 98px; height: 140px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/88/275996005_f1f30de0f0_o.png" v:shapes="_x0000_s1029" hspace="9" /&gt;M&amp;aacute;s
fiel al esp&amp;iacute;ritu de los relatos de Asimov es &lt;b&gt;&lt;i&gt;El
Hombre Bicentenario&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The
Bicentennial Man&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Chris Columbus&lt;/b&gt;,
1999), la adaptaci&amp;oacute;n del relato corto hom&amp;oacute;nimo de
1973 sobre la progresiva evoluci&amp;oacute;n hacia la humanidad de un
robot, aunque a ratos se incline por un tono sentimental algo molesto,
pero con un espl&amp;eacute;ndido &lt;b&gt;Robin Williams&lt;/b&gt;,
en uno de esos papeles contenidos y alejados del hitrionismo con que
nos regala de vez en cuanto.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 103px; height: 67px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/111/275996904_bc8012f909_o.png" v:shapes="_x0000_s1026" hspace="9" /&gt;Asimov no es el
&amp;uacute;nico maestro poco aprovechado en el mundo del cine. Otro de
los pilares de la ciencia ficc&amp;oacute;n cl&amp;aacute;sica, &lt;b&gt;Robert
A. Heinlein&lt;/b&gt;, autor de cl&amp;aacute;sicos como &lt;b&gt;&lt;i&gt;Forastero
en Tierra Extra&amp;ntilde;a&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Stranger
in a Strange Land&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1961) o &lt;b&gt;&lt;i&gt;Tiempo
para Amar&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Time Enough to Love&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
1973) solo ha sido adaptada un par de veces: &lt;b&gt;&lt;i&gt;Alguien
Mueve los Hilos&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Puppet
Masters&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Stuart Orme&lt;/b&gt;, 1994) es
una olvidable y oportunista adaptaci&amp;oacute;n de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Amos
de T&amp;iacute;teres&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Puppet
Masters&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1951), que aprovecha el argumento de una
invasi&amp;oacute;n alien&amp;iacute;gena de par&amp;aacute;sitos que
controlan la mente para sumarse a la moda conspiranoica alentada por la
serie televisiva &lt;b&gt;&lt;i&gt;Expediente X&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;.
M&amp;aacute;s inter&amp;eacute;s tiene la segunda, &lt;b&gt;&lt;i&gt;Starship
Troopers, Las Brigadas del Espacio&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Starship
Troopers&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Paul Verhoeven&lt;/b&gt;,
1997), aunque sea por ser un ejemplo perfecto de como darle la vuelta
al concepto original. En ambos casos, se narra la historia de un
soldado dentro de una versi&amp;oacute;n espacial del
ej&amp;eacute;rcito que lucha contra una raza alien&amp;iacute;gena de
insectos. Pero mientras que el libro es una apolog&amp;iacute;a del
militarismo como base de una sociedad pr&amp;oacute;spera y saludable,
inquietante por lo razonable y meditado de sus tesis, la
pel&amp;iacute;cula, que en una primera aproximaci&amp;oacute;n parece
un producto de acci&amp;oacute;n fant&amp;aacute;stica intrascendente
para todos los p&amp;uacute;blicos (si exceptuamos el tono abiertamente
gore de bastantes secuencias de la pel&amp;iacute;cula), se revela en
una segunda lectura como una s&amp;aacute;tira salvaje de la
exaltaci&amp;oacute;n de lo militar que suelen padecer las sociedades
inmersas en alg&amp;uacute;n enfrentamiento b&amp;eacute;lico.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 99px; height: 75px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/89/275996740_005971ea85_o.png" v:shapes="_x0000_s1027" hspace="9" /&gt;Como vemos,
muchos cl&amp;aacute;sicos del g&amp;eacute;nero no acostumbran a tener
adaptaciones fidedignas, si bien algunas de ellas se han convertido en
pel&amp;iacute;culas de culto. Para muestra tenemos &lt;b&gt;&lt;i&gt;Dune&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(&lt;b&gt;David Lynch&lt;/b&gt;, 1994), la voluntariosa
adaptaci&amp;oacute;n de la obra maestra de &lt;b&gt;Frank Herbert&lt;/b&gt;
(&lt;b&gt;&lt;i&gt;Dune&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1965). La novela narra la
historia del &amp;aacute;rido planeta des&amp;eacute;rtico Arrakis y de
Paul &lt;i&gt;Muad&amp;rsquo;dib&lt;/i&gt; Atreides, el joven
destinado a convertirse en el lider religioso que guiar&amp;aacute; a
los habitantes de las dunas, los Fremen. Pero esta sinopsis no hace
justicia a una obra magna repleta de reflexiones sobre temas como la
ecolog&amp;iacute;a, la religi&amp;oacute;n, la pol&amp;iacute;tica o
el libre albedr&amp;iacute;o, todo ello sin dejar de ser una de las
novelas de ciencia ficci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s emocionantes de la
historia del g&amp;eacute;nero. En la pel&amp;iacute;cula, por su
parte, lo m&amp;aacute;s interesante es como Lynch recrea el universo
de Herbert haci&amp;eacute;ndolo suyo y convirti&amp;eacute;ndolo en
una versi&amp;oacute;n retorcida y malsana del escenario de aventuras
espaciales de toda la vida que conocemos de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Star Wars&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
o los comics de &lt;i&gt;Flash Gordon&lt;/i&gt;. Sin embargo, el
director no consigue hilvanar la densidad de tramas, personajes,
situaciones y escenarios en un todo lo bastante coherente, y termina
abrumando al espectador.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;No todos los autores tienen tan mala suerte en sus
adaptaciones. &lt;b&gt;Phillip K. Dick&lt;/b&gt;, por ejemplo, tiene
el honor de ser, probablemente, no solo uno de los autores
m&amp;aacute;s adpatados, sino de los que lo han sido con
m&amp;aacute;s acierto. Indudablemente, su obra m&amp;aacute;s
conocida, &amp;ldquo;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Sue&amp;ntilde;an los Androides
con Ovejas El&amp;eacute;ctricas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&amp;rdquo; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;a title="Do Androids Dream of Electric Sheep?" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Do_Androids_Dream_of_Electric_Sheep%3F"&gt;Do
Androids Dream of &lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;img style="width: 100px; height: 114px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/100/275996933_0649bd8051_o.png" v:shapes="_x0000_s1030" hspace="9" /&gt;&lt;a title="Do Androids Dream of Electric Sheep?" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Do_Androids_Dream_of_Electric_Sheep%3F"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Electric
Sheep?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;, &lt;/i&gt;1968), lo es
por haber sido adaptada al cine como &lt;b&gt;&lt;i&gt;Blade Runner&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(&lt;b&gt;Ridley Scott&lt;/b&gt;, 1982), la historia de un cazador de
androides fugitivos que empieza a plantearse la moralidad de asesinar a
criaturas inteligentes, por muy artificiales que sean. La
pel&amp;iacute;cula est&amp;aacute; considerada de forma
un&amp;aacute;nime por cr&amp;iacute;tica y p&amp;uacute;blico como una
de las cumbres de la ciencia ficci&amp;oacute;n f&amp;iacute;lmica,
apesar de que se toma numerosas libertades con numerosos elementos de
la novela, llevando la trama m&amp;aacute;s lejos al sugerir que el
propio Deckard podr&amp;iacute;a ser, de forma inconsciente, otro
androide.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 95px; height: 140px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/117/275996491_74292d2e94_o.png" v:shapes="_x0000_s1031" hspace="9" /&gt;Otra popular
adaptaci&amp;oacute;n de Dick es &lt;b&gt;&lt;i&gt;Desaf&amp;iacute;o
Total&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Total Recall&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
&lt;b&gt;Paul Verhoeven&lt;/b&gt;, 1990), que desarrolla el relato
corto &lt;b&gt;&lt;i&gt;Podemos recordarlo todo para usted&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(&lt;b&gt;&lt;i&gt;We Can Remember It for You Wholesale&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
1966), donde se reflexiona sobre la memoria, la realidad y la identidad
a partir de la historia de un hombre que acude a una agencia de viajes
&amp;ldquo;mental&amp;rdquo; para contratar la &amp;uacute;ltima moda
en turismo: un implante cerebral con recuerdos de un viaje a Marte. La
pel&amp;iacute;cula, encabezada por el &lt;b&gt;Arnold Schwarzenegger&lt;/b&gt;
de sus mejores tiempos, utiliza estos elementos,
combin&amp;aacute;ndolos con el cine de acci&amp;oacute;n al uso cuando
el implante mental revela en el protagonista unos recuerdos ocultos
como agente secreto, manteniendo una inquietante y deliciosa
ambig&amp;uuml;edad acerca de si lo que estamos viendo es real o parte
del delirio paranoico del protagonista.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 75px; height: 106px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/96/275996063_77bdc57dc4_o.png" v:shapes="_x0000_s1032" hspace="9" /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Minority
Report &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;(2002), la reciente
superproducci&amp;oacute;n de &lt;b&gt;Steven Spielberg&lt;/b&gt;,
tambi&amp;eacute;n est&amp;aacute; basada en un relato corto
hom&amp;oacute;nimo de Phillip K. Dick (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Minority
Report&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1956). En ambos casos, el punto de partida
de la historia es el de una sociedad aparentemente ut&amp;oacute;pica,
en la que se dispone de la tecnolog&amp;iacute;a para predecir y
abortar un crimen &lt;i&gt;antes &lt;/i&gt;de que se cometa. Tanto el
relato como la pel&amp;iacute;cula plantean nuevamente el tema de la
posibilidad real del libre albedr&amp;iacute;o. Spielberg alarga la
historia, d&amp;aacute;ndole un formato de thriller, y prescinde de
alguna idea que se daba en el relato original, como los peligros de un
estamento militar demasiado poderoso en &amp;eacute;poca de paz, pero a
cambio, aprovecha su pel&amp;iacute;cula para poner en pantalla una de
las representaciones m&amp;aacute;s elaboradas y veros&amp;iacute;miles
de un pos&amp;iacute;ble futuro pr&amp;oacute;ximo que se hayan visto
nunca en el cine.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 87px; height: 126px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/80/275996640_5ec6e2a887_o.png" v:shapes="_x0000_s1033" hspace="9" /&gt;Pero Dick no es
el &amp;uacute;nico autor de ciencia ficci&amp;oacute;n que ha sido
adaptado por Steven Spielberg. &lt;b&gt;&lt;i&gt;Inteligencia
Artificial&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Artificial
Intelligence&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 2001) desarrolla el relato corto de &lt;b&gt;Brian
Aldiss&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;&lt;i&gt;Los Superjuguetes duran todo el
verano&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Supertoys Last All Summer
Long&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;). El cuento original nos presenta, en unas
pinceladas, la tragedia de David, el robot programado para amar a unos
padres adoptivos que nunca ser&amp;aacute;n capaces de verle
m&amp;aacute;s que como una pobre copia de un hijo real. La
pel&amp;iacute;cula de Spielberg desarrolla el relato,
a&amp;ntilde;adiendo personajes y un viaje inici&amp;aacute;tico del
personaje en busca de su humanidad, en una clara analog&amp;iacute;a al
cuento de Pinocho.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 72px; height: 108px; float: left;" src="http://static.flickr.com/103/275996224_959d203a80_o.png" alt="" v:shapes="_x0000_s1034" hspace="9" /&gt;Por
si la afici&amp;oacute;n de Steven Spielberg por la literatura de
ciencia ficci&amp;oacute;n no es lo bastante evidente llegado a este
punto, basta con fijarse en una de sus &amp;uacute;ltimas
pel&amp;iacute;culas, &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Guerra de los Mundos&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;
&lt;/i&gt;(&lt;b&gt;&lt;i&gt;War of the Worlds&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
2005), que adapta la obra del mismo t&amp;iacute;tulo de &lt;b&gt;H.G.
Wells&lt;/b&gt; escrita en 1898, y una de las obras fundadoras de la
ciencia ficci&amp;oacute;n tal y como conocemos el g&amp;eacute;nero.
En la pel&amp;iacute;cula, la idea general de la novela permanece: Una
sociedad que se desmorona sin poder hacer nada para impedirlo ante el
ataque de un invasor extraterrestre tan alien&amp;iacute;gena
&amp;ndash;en el sentido m&amp;aacute;s amplio del t&amp;eacute;rmino-
como completamente imparable. Sin embargo, Spielberg, fiel a sus
se&amp;ntilde;as de identidad y sus temas favoritos &amp;ndash;la
paternidad, la familia- narra la historia, no desde el punto de vista
de un intelectual, como en la novela, sino desde el de un padre de
familia &amp;ndash;&lt;b&gt;Tom Cruise&lt;/b&gt;- que lucha para
mantener a su familia unida y con vida en medio del caos que se
desencadena. Todo ello visto desde una inevitable sensibilidad &lt;i&gt;post
11S&lt;/i&gt;. En este sentido, es interesante observar como la otra
gran adaptaci&amp;oacute;n de &lt;i&gt;La Guerra de los Mundos&lt;/i&gt;,
la dirigida por &lt;b&gt;George Pal&lt;/b&gt; en 1953 evitan ubicar la
narraci&amp;oacute;n en el contexto hist&amp;oacute;rico original en la
que situa la historia H.G. Wells, la Inglaterra de finales del siglo
XIX, y en lugar de ello las ambientan siempre en una &amp;eacute;poca
contemporanea a la que fueron rodadas, es decir, respectivamente,
durante el apogeo de la Guerra Fr&amp;iacute;a y la reciente paranoia
antiterrorista norteamericana. Y es que, como decimos, la ciencia
ficci&amp;oacute;n no solo funciona como previsi&amp;oacute;n del
futuro, sino como met&amp;aacute;fora de las preocupaciones del
presente.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 99px; height: 140px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/117/275996294_ee07795e78_o.png" v:shapes="_x0000_s1035" hspace="9" /&gt;A
prop&amp;oacute;sito de H.G.Wells, podr&amp;iacute;a decirse que es uno
de los autores m&amp;aacute;s populares a la hora de ser utilizados
para la gran pantalla. La idea argumental de &lt;b&gt;&lt;i&gt;El
Hombre Invisible&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Invisible
Man&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1897), por ejemplo, ha sido utilizada en
muchas m&amp;aacute;s pel&amp;iacute;culas y series de
televisi&amp;oacute;n de las que podr&amp;iacute;amos
rese&amp;ntilde;ar aqu&amp;iacute;. En todo caso, destacaremos al menos
dos: La adaptaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s famosa es, claramente, la
pel&amp;iacute;cula que dirigir&amp;iacute;a James Whale en 1933,
interpretada por &lt;b&gt;Claude Rains&lt;/b&gt;. Una
adaptaci&amp;oacute;n razonablemente fiel al original que destaca por
unos efectos especiales, no por primitivos menos efectivos. Muy
posterior es &lt;b&gt;&lt;i&gt;El Hombre sin Sombra&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;
&lt;/i&gt;(&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Hollow Man&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;,
2000&lt;/i&gt;), dirigida por un Paul Verhoeven que ya es un viejo
conocido en este art&amp;iacute;culo. Se trata de una
producci&amp;oacute;n notable, no s&amp;oacute;lo por unos efectos
especiales impresionantes que se aprovechan de las modernas
t&amp;eacute;cnicas digitales, sino por profundizar en la mente
progresivamente desequilibrada del invisible protagonista, y de como la
sensaci&amp;oacute;n de impunidad y poder terminan por destruir
cualquier tipo de contenci&amp;oacute;n moral que &amp;eacute;ste pueda
tener.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 132px; height: 90px; float: left;" src="http://static.flickr.com/103/275996446_3f24c8a555_o.png" alt="&amp;quot;The Time Machine&amp;quot;" v:shapes="_x0000_s1036" hspace="9" /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;La M&amp;aacute;quina del
Tiempo&lt;/i&gt; &lt;/b&gt;ha sido otra de las
novelas de Wells de cuyo concepto inicial han surgido, literalmente,
miles de secuelas en cine y televisi&amp;oacute;n. Nosotros
destacar&amp;iacute;amos dos pel&amp;iacute;culas como adaptaciones
directas. La versi&amp;oacute;n de George Pal de 1960, un
cl&amp;aacute;sico interpretad por &lt;b&gt;Rod Taylor&lt;/b&gt; como
el Viajero del Tiempo, de los que destacan unos FX muy avanzados para
la &amp;eacute;poca. Mucho m&amp;aacute;s reciente es la
versi&amp;oacute;n de 2002, dirigida por &lt;b&gt;Simon Wells&lt;/b&gt;
(casualmente, nieto de H.G. Wells), interpretada por &lt;b&gt;Guy
Pierce &lt;/b&gt;y&lt;b&gt; Jeremy Irons&lt;/b&gt;, y que incluye
conceptos que no estaban presentes en el original de Wells, como los
problemas suscitados por las paradojas temporales. En cualquier caso,
en ambas pel&amp;iacute;culas queda muy diluido el pesimismo de Wells
por la evoluci&amp;oacute;n de la especie humana que se desprende de la
novela original.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 92px; height: 141px; float: left;" alt="20000 leguas de viaje submarino" src="http://static.flickr.com/55/275996142_a720774472_o.png" v:shapes="_x0000_s1037" hspace="9" /&gt;Pero Wells no
ser&amp;iacute;a el &amp;uacute;nico de los ancestros de la ciencia
ficci&amp;oacute;n en ser adaptado. &lt;b&gt;Julio Verne&lt;/b&gt;
tambi&amp;eacute;n ha sido con frecuencia fuente de
inspiraci&amp;oacute;n para el mundo del cine, si bien en los
&amp;uacute;ltimos a&amp;ntilde;os, sus adaptaciones han sido menos
habituales, probablemente porque en sus novelas siempre
restringi&amp;oacute; sus argumentos a lo estrictamente posible dentro
de los conocimientos cient&amp;iacute;ficos existentes, por lo que
muchas de sus ideas se han visto ya superadas por la realidad (un
problema que nunca tuvo Wells, para el que la plausibilidad
cient&amp;iacute;fica importaba poco ante la posibilidad de contar una
historia que le interesara). En todo caso, como decimos, las
adaptaciones de la obra de Verne son muy numerosas. Como
bot&amp;oacute;n de muestra, mencionaremos dos: &lt;b&gt;Veinte Mil
Leguas de Viaje Submarino&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;20000 Leagues
Under the Sea&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Richard Fleisher&lt;/b&gt;,
1964), la c&amp;eacute;lebre adaptaci&amp;oacute;n de la Disney
protagonizada por &lt;b&gt;Kirk Douglas&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;James
Mason&lt;/b&gt; como el capit&amp;aacute;n Nemo, y donde el Nautilus
pasa de ser un veh&amp;iacute;culo alimentado por nitroglicerina, a
utilizar energ&amp;iacute;a nuclear, que estaba de plena actualidad en
el momento en el que se rodo la pel&amp;iacute;cula. &lt;b&gt;La Isla
Misteriosa&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Mistery Island&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
&lt;b&gt;Cy Enfield&lt;/b&gt;, 1961), es rese&amp;ntilde;able sobre
todo por incluir en su trama criaturas gigantes que no estaban en el
original de Verne, animadas mediante stop motion para mayor lucimiento
de &lt;b&gt;Ray Harryhausen&lt;/b&gt;, el mago de los efectos
especiales de la &amp;eacute;poca.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 66px; height: 90px; float: left;" src="http://static.flickr.com/81/275994679_616f11984b_o.jpg" alt="Alfred Hitchcock" v:shapes="_x0000_s1038" hspace="9" /&gt;Otro
Ray con peso en la historia de la ciencia ficci&amp;oacute;n
ser&amp;iacute;a &lt;b&gt;Ray Bradbury&lt;/b&gt;, conocido por una
visi&amp;oacute;n menos cientifista y m&amp;aacute;s po&amp;eacute;tica
de la ciencia ficci&amp;oacute;n. Bradbury est&amp;aacute; muy
vinculado al mundo del cine y la televisi&amp;oacute;n, habiendo
trabajado en guiones como el de la adaptaci&amp;oacute;n de &lt;b&gt;John
Houston&lt;/b&gt; de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Moby Dick&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(1956), as&amp;iacute; como de series de televisi&amp;oacute;n
emblem&amp;aacute;ticas como &lt;b&gt;&lt;i&gt;La Dimensi&amp;oacute;n
Desconocida&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Twilight Zone&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
1959-1964) y &lt;b&gt;&lt;i&gt;Alfred Hitchcock Presenta&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(&lt;b&gt;&lt;i&gt;Alfred Hitchcock Presents&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
1955-1962). En lo que se refiere a las versiones de sus libros para el
cine, Bradbury ha sido adaptado con&amp;nbsp; bastante frecuencia, pero
desigual suerte. El cuento corto &amp;ldquo;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El sonido
del trueno&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&amp;rdquo; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The sound
of thunder&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;, &lt;/i&gt;1953), donde la
muerte de un insecto prehist&amp;oacute;rico durante un viaje hacia
atr&amp;aacute;s en el tiempo tiene repercusiones
catastr&amp;oacute;ficas en el presente, se convierte en su reciente
versi&amp;oacute;n para el cine (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Sound of Thunder&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;,
&lt;/i&gt;&lt;b&gt;Peter Hyams&lt;/b&gt;&lt;i&gt;, 2005),&lt;/i&gt; en
una hinchada, tediosa y poco inspirada pel&amp;iacute;cula de monstruos
de serie B.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 80px; height: 108px; float: left;" alt="Cr&amp;oacute;nicas marcianas" src="http://static.flickr.com/83/275997043_69fc16d61e_o.png" v:shapes="_x0000_s1045" hspace="9" /&gt;Discretamente
mejor es la producci&amp;oacute;n para televisi&amp;oacute;n &lt;b&gt;&lt;i&gt;Cr&amp;oacute;nicas
Marcianas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Martian Chronicles&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;,
&lt;/i&gt;&lt;b&gt;Michael Anderson&lt;/b&gt;, 1979). Sin nada que ver
con el infame show televisivo de Javier Sard&amp;aacute; que se
apropi&amp;oacute; del nombre, &lt;b&gt;&lt;i&gt;Cr&amp;oacute;nicas
Marcianas&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, protagonizada por &lt;b&gt;Rock Hudson&lt;/b&gt;,&amp;nbsp;
intenta adaptar el conflicto durante la colonizaci&amp;oacute;n del
planeta Marte, entre los colonizadores terrestres y la
civilizaci&amp;oacute;n aut&amp;oacute;ctona marciana, si bien se
pierde mucho de la extrema sensibilidad del original en el camino.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;M&amp;aacute;s significativas para la historia del cine
fant&amp;aacute;stico son &lt;b&gt;&lt;i&gt;The Beast From 20000
Fathoms&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;Eugene Lurie&lt;/b&gt;, 1953) y &lt;b&gt;&lt;i&gt;It
Came From Outer Space&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;Jack Arnold&lt;/b&gt;,
1953), basados en relatos de Bradbury y que constituyen inusuales
acercamientos en torno al tema de los invasores extra&amp;ntilde;os
(respectivamente, monstruos marinos y extraterrestres), donde se
presenta con cierta comprensi&amp;oacute;n e incluso
simpat&amp;iacute;a al elemento extra&amp;ntilde;o.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 90px; height: 93px; float: left;" src="http://static.flickr.com/93/275995925_f66d8dc637_o.png" alt="&amp;quot;Fahrenheit 451&amp;quot;" v:shapes="_x0000_s1039" hspace="9" /&gt;En
cualquier caso, la adaptaci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s recordada de
todas las novelas de Ray Bradbury, &lt;b&gt;&lt;i&gt;Fahrenheit 451&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(1953) no es anglosajona, sino francesa: Dirigida por &lt;b&gt;Francois
Truffaut&lt;/b&gt; en 1966, dibuja una descorazonadora sociedad
totalitaria en la que los libros est&amp;aacute;n prohibidos y los
bomberos se dedican a quemarlos por orden del estado. Truffaut presenta
en pantalla un estado opresor parecido al del libro, si bien no tiene
tanto &amp;eacute;xito en transmitir la reverencia por la literatura
que se transmite en el original.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 115px; height: 90px; float: left;" src="http://static.flickr.com/88/275996336_0e3adf2010_o.png" alt="&amp;quot;The Incredible Shrinking Man&amp;quot;" v:shapes="_x0000_s1041" hspace="9" /&gt;Ray Bradbury no ha sido el &amp;uacute;nico
novelista de ciencia ficci&amp;oacute;n que ha trabajado directamente
en cine y televisi&amp;oacute;n. &lt;b&gt;Richard Matheson&lt;/b&gt;,
sin ir m&amp;aacute;s lejos, tambi&amp;eacute;n ha trabajado en los
guiones de series pinteras, como la antes mencionada &lt;i&gt;Dimensi&amp;oacute;n
Desconocida. &lt;/i&gt;Como otros de los autores&amp;nbsp; citados en
estas l&amp;iacute;neas, sus novelas han sido adaptadas con desigual
fortuna. &lt;b&gt;&lt;i&gt;El Hombre Menguante&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;i&gt;The
Shrinking Man, &lt;/i&gt;1954) fue llevada al cine en 1956 por &lt;b&gt;Jack
Arnold&lt;/b&gt; con escrupulosa fidelidad, narrando la lucha de un
hombre por conservar primero su identidad, y m&amp;aacute;s tarde su
vida, al verse aquejado por una enfermedad provocada por una nube de
radiaci&amp;oacute;n que hace que vaya volvi&amp;eacute;ndose lenta
pero inexorablemente m&amp;aacute;s peque&amp;ntilde;o, hasta alcanzar
el tama&amp;ntilde;o de un insecto, y m&amp;aacute;s all&amp;aacute;.
La pel&amp;iacute;cula transmite con &amp;eacute;xito la esencia de la
novela: La progresiva alienaci&amp;oacute;n de un hombre cuya
progresiva degradaci&amp;oacute;n f&amp;iacute;sica convierte a su
entorno cotidiano y a su familia en algo primero ajeno y luego mortal:
Las im&amp;aacute;genes de la pel&amp;iacute;cula en los que el
protagonista se ve luchando por su vida contra una ara&amp;ntilde;a
dom&amp;eacute;stica que ahora le triplica en tama&amp;ntilde;o son
estremecedoras incluso ahora.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 87px; height: 128px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/89/275996828_7e3dbc9593_o.png" v:shapes="_x0000_s1040" hspace="9" /&gt;Menos afortunada
es &lt;b&gt;&lt;i&gt;Soy Leyenda&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;I
Am Legend&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1956), una de las obras m&amp;aacute;s
celebradas de Matheson. La novela narra la historia de un hombre, el
&amp;uacute;ltimo en un mundo en el que una enfermedad ha convertido a
todos los seres humanos en vampiros. La historia, de tono
apocal&amp;iacute;ptico y desesperanzado, toca el tema de la
relatividad de un concepto como la normalidad, cuando la sociedad que
define ese contexto se ha desmoronado, y como cuando lo monstruoso pasa
a ser la norma, el ser humano &amp;ldquo;normal&amp;rdquo; se convierte
a su vez en un &lt;i&gt;fen&amp;oacute;meno&lt;/i&gt;. Esta riqueza
conceptual est&amp;aacute; ausente en la adaptaci&amp;oacute;n
m&amp;aacute;s conocida de la novela, &lt;b&gt;&lt;i&gt;El
&amp;Uacute;ltimo Hombre Vivo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;(&lt;b&gt;&lt;i&gt;The
Omega Man&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Boris Sagal&lt;/b&gt;, 1971),
protagonizada por &lt;b&gt;Charlton Heston&lt;/b&gt;, y que se
convierte en una pel&amp;iacute;cula m&amp;aacute;s de monstruos al uso.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 72px; height: 108px; float: left;" alt="" src="http://static.flickr.com/120/275995873_0b0bb3b90d_o.png" v:shapes="_x0000_s1044" hspace="9" /&gt;M&amp;aacute;s
suerte tuvo &lt;b&gt;Charlton Heston&lt;/b&gt; al aparecer en &lt;b&gt;&lt;i&gt;Cuando
el Destino nos Alcance&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;&lt;i&gt;Soylent
Green&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Richard Fleisher&lt;/b&gt;, 1973),
que toma como base la perturbadora novela de &lt;b&gt;Harry Harrison&lt;/b&gt;,
&lt;b&gt;&lt;i&gt;&amp;iexcl;Hagan Sitio, Hagan Sitio!&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;
(&lt;b&gt;&lt;i&gt;Make Room! Make Room&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, 1966). El
relato original cuenta con todo lujo de detalles un mundo superpoblado
donde los recursos se han agotado dr&amp;aacute;sticamente, dando lugar
a una imparable degradaci&amp;oacute;n de la sociedad. La
pel&amp;iacute;cula no profundiza con tanto detalle en la
descripci&amp;oacute;n de esta inquietante distopia, pero
a&amp;ntilde;ade ideas interesantes, como el hecho de que el gobierno
fomente la eutanasia para combatir la superpoblaci&amp;oacute;n, y que,
como se descubre en el desenlace, los cuerpos de los ancianos
fallecidos se reciclan para elaborar &lt;i&gt;soylent green&lt;/i&gt;,
una especie de galletas que es el &amp;uacute;nico alimento que puede
permitirse la mayor parte de la poblaci&amp;oacute;n.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 78px; height: 110px; float: left;" src="http://static.flickr.com/120/275995516_3417ec0063_o.png" alt="&amp;quot;Planet Of The Apes&amp;quot;" v:shapes="_x0000_s1042" hspace="9" /&gt;Pero siguiendo con Heston, que como puede verse
estuvo muy ligado a la ciencia ficci&amp;oacute;n durante los mejores
a&amp;ntilde;os de su carrera, una de sus incursiones m&amp;aacute;s
importantes en este g&amp;eacute;nero, por no decir una de sus
pel&amp;iacute;culas m&amp;aacute;s recordadas, es &lt;b&gt;&lt;i&gt;El
Planeta de los Simios&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; (&lt;b&gt;Franklin Schaffner&lt;/b&gt;,
1968), adaptaci&amp;oacute;n de la novela francesa de &lt;b&gt;Pierre
Boulle&lt;/b&gt; del mismo t&amp;iacute;tulo (1963). Aunque en
l&amp;iacute;neas generales, el argumento no var&amp;iacute;a demasiado
entre novela y pel&amp;iacute;cula, el tono de la primera tiende
m&amp;aacute;s a una s&amp;aacute;tira de la sociedad, mientras que la
segunda se orienta m&amp;aacute;s hacia la aventura, si bien el
desenlace final de esta &amp;uacute;ltima, que no desvelaremos en el
improbable caso de que alg&amp;uacute;n lector no la haya visto
todav&amp;iacute;a, va mucho m&amp;aacute;s all&amp;aacute; del libro
original, y constituye uno de los mejores desenlaces de la historia del
cine.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;img style="width: 100px; height: 135px; float: left;" alt="2001, una odisea en el espacio" src="http://static.flickr.com/91/275996310_0f8d242c42_o.png" v:shapes="_x0000_s1043" hspace="9" /&gt;Moviendonos un
poco hacia delante en el tiempo, no podemos cerrar este
art&amp;iacute;culo sin mencionar &lt;b&gt;&lt;i&gt;2001, una Odisea
en el Espacio&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, una de las muchas obras maestras de&lt;b&gt;
Stanley Kubrick&lt;/b&gt;. En este caso, la relaci&amp;oacute;n entre
cine y literatura es casi simbi&amp;oacute;tica: Aunque originalmente
Kubrick se inspir&amp;oacute; en el relato de &lt;b&gt;Arthur C. Clarke&lt;/b&gt;,
El Centinela (&lt;b&gt;&lt;i&gt;The Sentinel&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
1943), que se limitaba a esbozar las consecuencias para la humanidad
del descubrimiento de vida inteligente con milenios de
antig&amp;uuml;edad, Kubrick y Clarke terminaron trabajando juntos en
el argumento de la pel&amp;iacute;cula, de manera que la novela que
surgi&amp;oacute; de esta colaboraci&amp;oacute;n, se
escribi&amp;oacute; como punto de partida para escribir el
gui&amp;oacute;n de la pel&amp;iacute;cula. En cuanto a las diferencias
entre ambas obras, son m&amp;aacute;s bien estil&amp;iacute;sticas:
Mientras que Kubrick deja algunos aspectos del argumento abiertos a la
interpretaci&amp;oacute;n, sobre todo en lo que respecta al
psicod&amp;eacute;lico desenlace, Clarke explica lo que sucede,
aclarando el destino final del astronauta Dave Bowman, que trasciende
su humanidad para convertirse en un ser sobrehumano destinado a
custodiar el Sistema Solar.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&amp;nbsp;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;Basten estas l&amp;iacute;neas como una pincelada, bastante
arbitraria e incompleta, me temo, de lo que ha sido la
relaci&amp;oacute;n, solo ha veces satisfactoria, pero siempre
prol&amp;iacute;fica, entre cine y literatura de ciencia
ficci&amp;oacute;n. Quedan muchas pel&amp;iacute;culas en el tintero,
desde cl&amp;aacute;sicos como &lt;i&gt;El Enigma de Otro Mundo &lt;/i&gt;(&lt;b&gt;&lt;i&gt;The
Thing from Outer Space&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;&lt;i&gt;Chistian
Nyby&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,1951), a partir del relato original de &lt;b&gt;John
Cambbell&lt;/b&gt;, hasta adaptaciones modernas como &lt;b&gt;&lt;i&gt;Contact&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;,
de &lt;b&gt;Carl Sagan&lt;/b&gt;, adaptado recientemente por &lt;b&gt;Robert
Zemeckis.&lt;/b&gt; Por no hablar de las que est&amp;aacute;n
preparando ahora mismo: Sir ir m&amp;aacute;s lejos, es inminente el
estreno de &lt;b&gt;&lt;i&gt;A Scanner Darkly&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; otro
relato de Phillip K. Dick protagonizado por Keanu Reeves, y se
est&amp;aacute; trabajando en la adaptaci&amp;oacute;n de &lt;b&gt;&lt;i&gt;El
Juego de Ender&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, y de una nueva versi&amp;oacute;n
de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Soy Leyenda&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;, esta vez
protagonizada por &lt;b&gt;Will Smith&lt;/b&gt; (lo cual ya da una
idea de por donde van a ir los tiros... nunca mejor dicho). Sin
embargo, m&amp;aacute;s all&amp;aacute; de hacer una
relaci&amp;oacute;n enciclop&amp;eacute;dica de novelas y
pel&amp;iacute;culas, el prop&amp;oacute;sito de estas
l&amp;iacute;neas es dejar claro que el cine es una excelente
introducci&amp;oacute;n al mundo de la ciencia ficci&amp;oacute;n, pero
numerosas veces da una idea limitada de la riqueza de ideas del
g&amp;eacute;nero en su vertiente m&amp;aacute;s literaria.
As&amp;iacute; que un consejo para aquellos que solo conozcan la
ficci&amp;oacute;n especulativa por las pel&amp;iacute;culas y deseen
profundizar en el g&amp;eacute;nero: Pasen... y lean.&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;big&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;a name="lopez-jamar"&gt;&lt;/a&gt;Beethoven.&amp;nbsp;Fidelio,
el coraje de una mujer.&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;br style="font-weight: bold;" /&gt;


&lt;br style="font-weight: bold;" /&gt;


&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Alvaro
L&amp;oacute;pez-Jamar&lt;/span&gt;&lt;br style="font-weight: bold;" /&gt;


&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


&amp;ldquo;Oh vosotros, hombres que me mir&amp;aacute;is y me
juzg&amp;aacute;is hura&amp;ntilde;o, loco o mis&amp;aacute;ntropo,
&amp;iexcl;Cu&amp;aacute;n injustos hab&amp;eacute;is sido conmigo!
&amp;iexcl;Ignor&amp;aacute;is la oculta raz&amp;oacute;n de que os
aparezca as&amp;iacute;! Mi coraz&amp;oacute;n y mi esp&amp;iacute;ritu
se mostraron inclinados desde la infancia al dulce sentimiento de la
bondad, y a realizar grandes acciones he estado siempre dispuesto; pero
pensad tan solo cu&amp;aacute;l es mi espantosa situaci&amp;oacute;n
desde hace seis a&amp;ntilde;os, agravada por m&amp;eacute;dicos sin
juicio, enga&amp;ntilde;ado de a&amp;ntilde;o en a&amp;ntilde;o con la
esperanza de un mejoramiento, y al fin abandonado a la perspectiva de
un mal durable, cuya curaci&amp;oacute;n demanda a&amp;ntilde;os tal
vez, cuando no sea enteramente imposible. Dotado de un temperamento
ardiente y activo, f&amp;aacute;cil a las distracciones de la sociedad,
deb&amp;iacute; apartarme de los hombres en edad temprana, pasar mi
vida solitario. &amp;iexcl; Si algunas veces quise sobreponerme a todo,
oh cu&amp;aacute;n duramente chocaba con la triste realidad renovada
siempre de mi mal! y sin embargo, no me era posible decir a los
hombres: "&amp;iexcl;Hablad m&amp;aacute;s alto, gritad porque soy
sordo!"&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


No he sido capaz de encontrar con mis propias palabras un mejor
acercamiento al alma y la obra de este m&amp;uacute;sico. Un hombre
sensible, a la vez inspirado y torturado por su propia soledad. La
visi&amp;oacute;n moral de Ludwig Van Beethoven, reflejada en sus
pentagramas, se bas&amp;oacute; en una rectitud de principios y en la
religi&amp;oacute;n natural nacida del iluminismo, en las ideas
humanistas de la ilustraci&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Haydn, su profesor, compuso para agrado de pr&amp;iacute;ncipes. Mozart
supo conciliar los gustos del gran p&amp;uacute;blico con el de esos
pr&amp;iacute;ncipes. Pero Beethoven nunca permiti&amp;oacute; ser
dominado por mecenas alguno. Su idealizaci&amp;oacute;n de la nobleza
como concepto espiritual, nada ten&amp;iacute;a que ver con esa
aristocracia de carne y hueso. La relaci&amp;oacute;n con el
Pr&amp;iacute;ncipe Lichnowsky durante m&amp;aacute;s de doce
a&amp;ntilde;os fue m&amp;aacute;s propia del hijo adoptivo, -muchas
veces maleducado-, que el de un artista protegido. Beethoven, en su
desaf&amp;iacute;o constante al mundo, se sent&amp;iacute;a arropado
por el profundo afecto de los pr&amp;iacute;ncipes, pero
tambi&amp;eacute;n deseoso de verse libre de su dominio. No
soport&amp;oacute; tener un mecenas &amp;uacute;nico como Haydn y
orientar su creaci&amp;oacute;n a la popularidad cediendo al gusto de
los p&amp;uacute;blicos. Fue un hombre libre pero atormentado por
frustraciones amorosas, su sordera y una vida interior en
b&amp;uacute;squeda de una virtud. Valores que fueron ensombrecidos por
un mal car&amp;aacute;cter provocado por los fantasmas de esa
incomunicaci&amp;oacute;n. &amp;ldquo;&amp;iquest;C&amp;oacute;mo me
iba a ser posible ir revelando la debilidad de un sentido que
deber&amp;iacute;a ser en m&amp;iacute; m&amp;aacute;s perfecto que en
los dem&amp;aacute;s?, un sentido que en otro tiempo he
pose&amp;iacute;do con la m&amp;aacute;s grande perfecci&amp;oacute;n,
con una perfecci&amp;oacute;n tal que indudablemente pocas personas de
mi oficio han tenido nunca. &amp;iexcl;Oh, &amp;eacute;sto no puedo
hacerlo!&amp;rdquo;&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Desde peque&amp;ntilde;o mostr&amp;oacute; notables disposiciones para
la m&amp;uacute;sica. Su padre, tenor de la corte con problemas de
alcoholismo, obsesionado por el ejemplo de Leopold Mozart, quiso hacer
de Ludwig otro ni&amp;ntilde;o prodigio. Le obligaba a estudiar con
dureza largas horas. El maltrato f&amp;iacute;sico era algo cotidiano
en esa peculiar educaci&amp;oacute;n musical mezclada con alcohol. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Recibi&amp;oacute; lecciones&amp;nbsp; de Mozart y Haydn. Mozart
advirti&amp;oacute;: "Escuchen a este joven; no lo pierdan de vista que
alguna vez har&amp;aacute; ruido en el mundo". Sin duda, la Tercera
Sinfon&amp;iacute;a Heroica sacudi&amp;oacute; con violencia el mundo
de la m&amp;uacute;sica, fue calificada de &amp;ldquo;larga,
complicada, incomprensible y excesivamente ruidosa&amp;rdquo;. A partir
de ahora ya nada ser&amp;iacute;a lo mismo, resultando imposible para
futuros compositores no sentirse acomplejados ante esa
revoluci&amp;oacute;n que alcanz&amp;oacute; magnitudes nunca
so&amp;ntilde;adas. Las sonatas para piano Appassionata y Waldstein
llegan a tener una sonoridad absolutamente orquestal, llegando al
l&amp;iacute;mite de la t&amp;eacute;cnica y de los instrumentos. En
1802 escribi&amp;oacute; que los fabricantes de pianos estaban
&amp;ldquo;revoloteando alrededor de m&amp;iacute;, en su ansiedad...
por fabricarme un pianoforte exactamente como yo desee&amp;rdquo;.&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Wagner&amp;nbsp; dec&amp;iacute;a que Beethoven no buscaba el
virtuosismo f&amp;aacute;cil para satisfacer al p&amp;uacute;blico, eso
es evidente en sus &amp;uacute;ltimos cuartetos para cuerda, compuestos
a sabiendas de que ning&amp;uacute;n p&amp;uacute;blico
podr&amp;iacute;a apreciarlos por ininteligibles. Tampoco buscaba poner
a prueba a los ejecutantes, sino lograr sensaciones, sonidos, que eran
imposible de lograr por otros medios debido a las limitaciones de la
orquesta y los instrumentos de su tiempo.&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


A lo largo de nueve trabajosos a&amp;ntilde;os Beethoven
rescribi&amp;oacute; Fidelio varias veces, Empez&amp;oacute; la
&amp;oacute;pera mientras esbozaba la Tercera sinfon&amp;iacute;a y la
acab&amp;oacute; cuando empezaba la Octava. A lo largo de aquella
d&amp;eacute;cada, el autor reflexion&amp;oacute; sobre los cimientos
dram&amp;aacute;ticos de la historia, as&amp;iacute; como sobre el
mensaje universal que deseaba comunicar al p&amp;uacute;blico. Como
veremos m&amp;aacute;s adelante ese concepto vari&amp;oacute;. No fue
un trabajo f&amp;aacute;cil, Beethoven tuvo hacia el teatro musical una
relaci&amp;oacute;n intensa y problem&amp;aacute;tica. Para Beethoven
la &amp;oacute;pera era un g&amp;eacute;nero con demasiadas
servidumbres formales y se sent&amp;iacute;a prisionero de una serie de
usos que en su nuevo mundo instrumental y sinf&amp;oacute;nico no le
oprim&amp;iacute;an, all&amp;iacute; era libre. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Reproch&amp;oacute; a Mozart su Don Giovanni por tener demasiado
libertinaje en su libreto. Entre ese Don Juan y la
exaltaci&amp;oacute;n de un violador en serie, apenas hab&amp;iacute;a
un paso. La exitosa &amp;oacute;pera italiana de Rossini en Viena,
-&amp;ldquo;no tiene estilo, s&amp;oacute;lo es capaz de hacer
pastiches&amp;rdquo;-, tampoco era de su agrado. Todo ello estaba
demasiado alejado de su concepto de la &amp;oacute;pera para servicio
de nobles ideales.&amp;nbsp; Para Richard Wagner &amp;ldquo;la
&amp;oacute;pera italiana sirve a la moda y el capricho, es formal, sin
esencia humana. El arte alem&amp;aacute;n con Beethoven inicia el
cambio&amp;rdquo;. No cabe mejor halago de alguien, como Wagner, dotado
de tanta soberbia.&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


El primer contacto de Beethoven con Leonora-Fidelio ocurri&amp;oacute;
tarde, a los treinta y tres a&amp;ntilde;os. El argumento elegido fue
la obra Leonore de Jean-Nicolas Bouilly, estrenada con mucho
&amp;eacute;xito en el Par&amp;iacute;s de 1798. La trama basada en un
episodio real sucedido en la etapa del terror con Robespierre,
inaugur&amp;oacute; para &amp;eacute;l un nuevo g&amp;eacute;nero,
&amp;ldquo;la &amp;oacute;pera de rescate&amp;rdquo;. El proyecto no
era nada original, varios compositores hab&amp;iacute;an compuesto para
esa misma obra anteriormente, pero el drama de Leonora y Florestan era
perfecto para su reflexi&amp;oacute;n sobre uno de los ejes principales
de la vida y el arte del compositor, la&amp;nbsp; libertad, la igualdad
y la fraternidad. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Sus personajes se componen de un noble injustamente encarcelado, una
&amp;ldquo;fiel esposa&amp;rdquo;, -en realidad toda una mujer
inteligente y valerosa, muy alejada del arquetipo del &amp;ldquo;Cosi
fan tute&amp;rdquo; mozartiano con f&amp;eacute;minas de cabeza hueca o
las seducidas f&amp;aacute;cilmente por sus escasas luces por Don
Giovanni-, tambi&amp;eacute;n un d&amp;eacute;spota usurpador y un
pr&amp;iacute;ncipe salvador que era cauce perfecto para describir los
ideales iluministas del compositor.&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


La Revoluci&amp;oacute;n Francesa encendi&amp;oacute; el
coraz&amp;oacute;n de la intelectualidad europea sobre ese concepto de
libertad y justicia. Goethe escribe Egmont en 1790, sobre el
amotinamiento de los Pa&amp;iacute;ses Bajos contra la
dominaci&amp;oacute;n espa&amp;ntilde;ola. En 1804 es Schiller, con
Guillermo Tell y la manzana sobre la cabeza de su hijo, quien simboliza
la independencia Suiza. La llegada del joven Napole&amp;oacute;n supuso
la difusi&amp;oacute;n por toda Europa de esos ideales republicanos,
despertando sue&amp;ntilde;os de libertad e independencia. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Tantos anhelos provocaron un triste desenga&amp;ntilde;o cuando el
h&amp;eacute;roe se coron&amp;oacute; Emperador y sumi&amp;oacute; a
Europa en un inmenso campo de batalla. El largo periodo de
composici&amp;oacute;n de Fidelio tuvo esa primera fase 1805 en que se
concibi&amp;oacute; como una &amp;ldquo;opera de rescate&amp;rdquo;,
inspirada en la confianza del iluminismo, en el triunfo del bien y la
justicia sobre el mal. Pero la versi&amp;oacute;n final de 1914 fue
compuesta y percibida por el p&amp;uacute;blico seg&amp;uacute;n las
&amp;uacute;ltimas intenciones de su compositor, una
alegor&amp;iacute;a de la victoria de Europa sobre el tirano y el
usurpador, provocador de todo ese desencanto.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


En la m&amp;uacute;sica aparentemente Singspiel, dirigida a toda clase
de p&amp;uacute;blicos y bajo esa la trama &amp;eacute;tica en Fidelio,
subyace una tem&amp;aacute;tica llena de complejas referencias
psicol&amp;oacute;gicas y de contradicciones. Se inicia en una especie
de arcadia Mozartiana en la que Rocco intenta acordar el matrimonio de
su hija Marcelline con Fidelio, su joven amado. Pero las cosas no son
tan bonitas. Bajo ese trasfondo id&amp;iacute;lico se puede observar
que ese mundo es m&amp;aacute;s oscuro. El padre afectuoso es
carcelero. Ese joven amado, Fidelio, en realidad es Leonora, una mujer
disfrazada de guardi&amp;aacute;n que se ha introducido en la
prisi&amp;oacute;n para sentirse m&amp;aacute;s cerca de
Florest&amp;aacute;n, su marido encarcelado. Florest&amp;aacute;n,
preso por un delito sin identificar, se encuentra en una mazmorra bajo
el suelo. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Nadie suele cuestionarse, -&amp;iquest;Qui&amp;eacute;n es realmente el
h&amp;eacute;roe de este drama, el preso o su esposa?-. No es una mala
pregunta, en el personaje de Leonora pueden encontrarse la
valent&amp;iacute;a, la inteligencia, la astucia, el amor conyugal, la
nobleza de ideales, la lealtad y el sacrificio. Mientras que
Florest&amp;aacute;n, enterrado en vida, se presta toda una serie de
simbolog&amp;iacute;a tel&amp;uacute;rica sobre la falta de libertad,
la incomunicaci&amp;oacute;n y el acto de renacer a la luz.
Tambi&amp;eacute;n es interesante destacar el tab&amp;uacute; y el
car&amp;aacute;cter prohibido y ambiguo de la atracci&amp;oacute;n
sexual que Marcelline pudiera sentir por Leonora. La virilidad de
Fidelio resulta cuanto menos dudosa. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


La historia sigue cuando Pizarro ordena a Rocco que asesine a
Florest&amp;aacute;n a cambio de la autorizaci&amp;oacute;n del
matrimonio de Leonora-Fidelio con Marcelline. Rocco acepta el trato. El
dilema moral es claro para Leonora, su propio concepto de fidelidad le
obliga a traicionar a su marido al prometer su amor a Marcelline, para
llegar a una situaci&amp;oacute;n que finalmente ser&amp;iacute;a
irresoluble. M&amp;aacute;s tarde Rocco y Leonora se encargan de
preparar la tumba de Florest&amp;aacute;n, la esposa prepara el
asesinato de su marido. De una &amp;oacute;pera sobre un asesinato, se
realiza el inveros&amp;iacute;mil milagro del rescate. La oportuna
llegada del Ministro don Fernando, la reasunci&amp;oacute;n de la
identidad femenina, el castigo al malvado Pizarro y el canto a la
libertad, la valent&amp;iacute;a y el amor.&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


No es dif&amp;iacute;cil identificar a Florest&amp;aacute;n, encerrado
bajo tierra, con la incomunicaci&amp;oacute;n carcelaria padecida por
Beethoven y su profunda soledad. Los pensamientos suicidas fueron
frecuentes en su vida. La figura de hero&amp;iacute;na bisexual no
ser&amp;iacute;a la &amp;uacute;nica en la obra del compositor,
&amp;ldquo;qu&amp;eacute; alegr&amp;iacute;a ser&amp;iacute;a
convertirme en hombre&amp;rdquo;, se canta con vestido militar en
Egmont Op.84. Podemos imaginar al compositor sacrificado por sus
ideales abstractos y ver el paralelismo entre el sufrimiento de un
inocente y la esperanza de ese final feliz inveros&amp;iacute;mil. Para
Wagner &amp;ldquo;el mismo instinto que lleva a Beethoven a imaginar el
hombre bueno, le lleva a crear la melod&amp;iacute;a para ese hombre
bueno, quiere llevar la melod&amp;iacute;a a una inocencia tan pura que
se hubiera perdido en una m&amp;uacute;sica artificial&amp;rdquo;. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Beethoven siempre se sinti&amp;oacute; atra&amp;iacute;do por mujeres
casadas o comprometidas, desarrollando en su vida una
&amp;ldquo;intensa pasi&amp;oacute;n por lo inalcanzable&amp;rdquo;. La
vida amorosa de Beethoven fue causa de sufrimiento toda la vida,
precisamente por ausencia de la misma. Despierta mucha curiosidad entre
estudiosos la misteriosa correspondencia con su &amp;ldquo;amada
inmortal&amp;rdquo;. Unas fuentes aseguran a Antoine Brentano, una
mujer casada en un matrimonio concertado por su padre sin su
consentimiento, mientras que otras apuntan a Josephine von Brunswik, de
cualquier modo otra mujer casada. Al parecer s&amp;oacute;lo de forma
tard&amp;iacute;a acudi&amp;oacute; el Maestro al sexo de pago y no sin
sentimiento de culpa. La palabra en clave para referirse a las
prostitutas era &amp;ldquo;fortalezas&amp;rdquo;. &amp;ldquo;Defendamos
con celo las fortalezas del imperio, que como ud. sabe, perdieron su
virginidad hace mucho tiempo y ya han soportado varios
asaltos&amp;rdquo;, escribi&amp;oacute; en 1813 a su amigo Zmeskall en
uno de esos &amp;ldquo;Cuadernos de conversaci&amp;oacute;n&amp;rdquo;,
veh&amp;iacute;culo de su comunicaci&amp;oacute;n cotidiana. Pero esta
desinhibici&amp;oacute;n no debe hacernos olvidar su sentimiento de
repugnancia y de culpa &amp;ldquo;la uni&amp;oacute;n sensual sin la
uni&amp;oacute;n de almas es bestial y siempre ser&amp;aacute;
as&amp;iacute;&amp;rdquo; &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


La composici&amp;oacute;n de Fidelio finaliz&amp;oacute; en 1804, pero
el libreto, adaptado en primer lugar por Joseph Sonnleithner del
original de Bouilly, result&amp;oacute; muy extenso. Estrenada la obra
en noviembre de 1805, las circunstancias no presagiaban lo mejor. La
ocupaci&amp;oacute;n de Viena por los ej&amp;eacute;rcitos
napole&amp;oacute;nicos hizo que el aforo del teatro estuviera ocupado
mayoritariamente por victoriosos y prepotentes oficiales de la Grand
Arm&amp;eacute;e. La aristocracia vienesa, admiradora de Beethoven,
esos d&amp;iacute;as ya no se encontraba en la capital austriaca
hu&amp;iacute;da a sus residencias m&amp;aacute;s seguras. La
&amp;oacute;pera no cont&amp;oacute; con cantantes de las
caracter&amp;iacute;sticas necesarias. Fidelio s&amp;oacute;lo se
represent&amp;oacute; tres noches, fue todo un fracaso.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Al a&amp;ntilde;o siguiente Beethoven revis&amp;oacute; la obra, se
piensa que por insistencia de algunos amigos. Parece que por una de las
indicaciones del pr&amp;iacute;ncipe, -siempre muy respetuosas, no
fueran a provocar el enfado del m&amp;uacute;sico-, la
composici&amp;oacute;n se redujo bastante en texto y m&amp;uacute;sica.
Beethoven finalmente en 1814 encarg&amp;oacute; a G. F. Treitschke la
que ser&amp;iacute;a la versi&amp;oacute;n definitiva del libreto. Los
actos se redujeron de tres a dos proporcionando un mayor
cl&amp;iacute;max dram&amp;aacute;tico. La acci&amp;oacute;n principal
gan&amp;oacute; importancia frente la las acciones paralelas, como la
relaci&amp;oacute;n entre Marcelline y el enamorado suplente, Jaquino.
Era obvio que la relaci&amp;oacute;n entre Leonora y Marcelline no iba
a cuajar.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


Tenemos por tanto tres Fidelios con visiones muy diferentes. La primera
Leonora es m&amp;aacute;s barroca, mezcla entre sus recitativos la
&amp;oacute;pera italiana y francesa con el singspiel. La segunda
Leonora es m&amp;aacute;s larga y m&amp;aacute;s equilibrada, pero
sobre todo cuenta con esa impresionante obertura, que parece precursora
de los &amp;ldquo;leiv motiv&amp;rdquo; wagnerianos que expresan
sentimientos y acciones que aparecer&amp;aacute;n repartidos a lo largo
de toda la obra. En ella est&amp;aacute; para Wagner la esencia.
&amp;ldquo;Lo mejor de Leonore es la obertura, all&amp;iacute; se
resume todo el drama humano&amp;rdquo;. La evoluci&amp;oacute;n hasta
el Fidelio que actualmente solemos escuchar, llega con otros
significados. Del drama sobre una injusticia concreta de la
&amp;eacute;poca jacobina, deviene una lucha tit&amp;aacute;nica y
oscura entre conceptos &amp;eacute;ticos globales y universales, con
muchas lecturas posibles en clave interna. Finalizada una
&amp;oacute;pera tan trabajosa, fruto de nueve a&amp;ntilde;os de
trabajo, resulta sorprendente su ofrecimiento a la &amp;oacute;pera de
la corte de Viena, de seguir componiendo una &amp;oacute;pera anual y
la petici&amp;oacute;n de un salario de 2.400 florines. No
hubo&amp;nbsp; respuesta, la verdad es que ahora lo lamentamos. &lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&amp;nbsp;&amp;ldquo;Nunca
he visto antes un artista con mayor poder de concentraci&amp;oacute;n,
con m&amp;aacute;s energ&amp;iacute;a interna que Beethoven... por
desgracia posee una personalidad indomable,&amp;nbsp; aunque no se
equivoca al considerar al mundo detestable... pero seguramente no lo
hace m&amp;aacute;s divertido ni para &amp;eacute;l, ni para otros con
su actitud.&amp;rdquo; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Johann
Wolfgang Goethe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;


&lt;/p&gt;


&lt;p style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/p&gt;


&lt;p style="font-weight: bold;"&gt;&lt;big&gt;&lt;a name="maldonado"&gt;&lt;/a&gt;Lecturas Recomendadas&lt;/big&gt;&lt;/p&gt;


&lt;p&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Elisa Maldonado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


1. Travesuras de la ni&amp;ntilde;a mala de Vargas Llosa. Fabulosa.
Engancha casi mas&lt;br /&gt;


que La Fiesta del Chivo, que ya es decir. Mientras la lees evocas lo que&lt;br /&gt;


puede llegar a ser el gran Amor, con may&amp;uacute;sculas, y , a la
vez, lo debil que&lt;br /&gt;


es el ser humano y la de degradaciones que aguanta por Amor, con
mayusculas;&lt;br /&gt;


Es tierna y durisima a la vez y , en definitiva, maravillosa&lt;br /&gt;


&lt;br /&gt;


2. Brooklyn Follies de Paul Auster. El final te pone los pelos de punta,&lt;br /&gt;


solo digo &amp;eacute;so para invitar a su lectura. Si est&amp;aacute;s
familiarizado&amp;nbsp; con NY la&lt;br /&gt;


novela te hace vivir en primera persona de nuevo tus experiencias en esa&lt;br /&gt;


gran urbe, lo cual es emocionante. Adem&amp;aacute;s, durante su
lectura, te vuelves&lt;br /&gt;


cada vez mas positivo y constructivo y acabas amando la vida . Su
lectura es&lt;br /&gt;


una inyeccion de energia maravillosa !&lt;/p&gt;

&lt;br /&gt;

&lt;big&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;a name="rojas"&gt;&lt;/a&gt;El futuro de la Web&lt;/span&gt;&lt;/big&gt;&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pablo Rojas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Durante las &amp;uacute;ltimas d&amp;eacute;cadas los principales actores de la
industria de las telecomunicaciones y la inform&amp;aacute;tica han ido
desplegando de forma estrat&amp;eacute;gica sus est&amp;aacute;ndares
propietarios para sacar el m&amp;aacute;ximo jugo a las carteras de los
usuarios. Pero como dice el refr&amp;aacute;n popular, no hay mal que cien
a&amp;ntilde;os dure, y durante el &amp;uacute;ltimo a&amp;ntilde;o y pico este
panorama ha cambiado ostensiblemente. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Gracias al uso cada vez m&amp;aacute;s extendido de la Red, la
revoluci&amp;oacute;n del Software Libre ha calado profundamente entre los
usuarios de todo el mundo. Probablemente lo repita a lo largo del
texto, pero creo que vale la pena destacar de qu&amp;eacute; clase de
libertad estamos hablando.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

El Software Libre, gratuito o no, pretende ser una alternativa real y
viable al Software Propietario, aquel que adem&amp;aacute;s de ser de pago
y propiedad de la empresa que lo desarroll&amp;oacute;, no es modificable y
&amp;uacute;nicamente puede ser usado en los t&amp;eacute;rminos que dicha la
empresa lo permita. Nadie pretende eliminar el Software Propietario del
mercado, sino tener libertad de elecci&amp;oacute;n. Tampoco se trata de no
pagar, sino de evitar el abuso monopolista de los grandes del sector.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

El concepto ha traspasado la barrera de los sistemas que dan vida a los
ordenadores, el software, para llegar a los datos que estos mismos
procesan. De la misma forma que muchos de nosotros nos negamos a
comprar Software Propietario cuando no es necesario, &amp;iquest;qu&amp;eacute;
sentido tiene confiar mi informaci&amp;oacute;n a una empresa sin tener
ninguna garant&amp;iacute;a de poder retirarla cuando yo lo desee sin
necesidad de pagar por ello o pasar por un calvario binario?&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Si tuviera que expresar este sentimiento poni&amp;eacute;ndolo en boca del
usuario medio, la frase ser&amp;iacute;a algo como : "no pienso dejar mis
datos, ya sean identidades digitales, fotos, v&amp;iacute;deos, entradas de
blog o cualquier otra forma de informaci&amp;oacute;n digital,&amp;nbsp; en
manos de la empresa X a menos que &amp;eacute;sta se base en
est&amp;aacute;ndares abiertos para su funcionamiento y que, por tanto, me
garantice la posibilidad de llevarme mis datos a cualquier otro sitio
cuando yo, propietario de dicha informaci&amp;oacute;n, lo desee. Cobradnos
cuando sea necesario, estamos dispuestos a pagar dentro de los
l&amp;iacute;mites que impone la l&amp;oacute;gica del mercado, pero no
intent&amp;eacute;is controlarnos.". S&amp;iacute;, reconozco que suena un poco
a Matrix, pero describe bastante bien la situaci&amp;oacute;n actual.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Es curioso constatar como la misma Red que algunos pretend&amp;iacute;an
controlar, se ha vuelto contra ellos en forma de avalancha de karma
electr&amp;oacute;nico negativo que se propaga&amp;nbsp; a la velocidad de la
luz a trav&amp;eacute;s de las arterias del vasto sistema circulatorio en
que se ha convertido Internet, llegando finalmente a trav&amp;eacute;s de
los m&amp;aacute;s finos capilares a millones de usuarios alrededor de todo
el mundo con resultados devastadores para este tipo de intentos de
control. Recuerdo al lector que estas ansias de libertad digital han
llegado a poner de rodillas a la gigantesca industria de la
m&amp;uacute;sica y del cine.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

La tendencia actual discurre paralela a esta &amp;uacute;ltima
reflexi&amp;oacute;n. Somos propietarios no solo de nuestro software, sino
tambi&amp;eacute;n de nuestros datos. Para garantizar a sus usuarios dicha
la facilidad de acceso a sus sistemas, las grandes
compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as, abanderadas por el gigantesco Google
implementan cada vez en mayor medida sus servicios sobre
est&amp;aacute;ndares abiertos. Estos definen esquemas de almacenamiento de
datos y formas de comunicaci&amp;oacute;n entre sistemas que son publicados
sin restricciones, de tal forma que cualquier desarrollador pueda
usarlas en beneficio propio, e incluso cimentar las bases de su negocio
sobre ellos. Este nuevo compromiso para con la libertad, la
transparencia y la facilidad de uso, est&amp;aacute; generando sinergias
inesperadas que han dado lugar a un nuevo tipo de p&amp;aacute;ginas Web a
las que har&amp;eacute; referencia m&amp;aacute;s adelante.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Aquellas empresas que todav&amp;iacute;a siguen explotando sus modelos de
negocio habituales ("este es mi terreno y aqu&amp;iacute; no entra nadie
sin que yo lo controle"), empiezan a enfrentarse a p&amp;eacute;rdidas
derivadas de que los usuarios ya no aceptamos esas reglas de juego.
Muchas de estas empresas se enfrentan a la dif&amp;iacute;cil
pregunta&amp;nbsp; &amp;iquest;deber&amp;iacute;amos adoptar estas nuevas
herramientas y est&amp;aacute;ndares abiertos canibalizando dolorosamente
nuestro beneficio en favor de un concepto nuevo e incierto, o quedarnos
con nuestro lucrativo modelo de negocio actual arriesg&amp;aacute;ndonos a
que las peque&amp;ntilde;as empresas 'abiertas' acaben con nuestra
porci&amp;oacute;n de pastel en pocos a&amp;ntilde;os? &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

T&amp;eacute;cnicamente este tipo de transparencia se sustancia en las
llamadas API (Application Programming Interface), o Interfaces de
Programaci&amp;oacute;n de Aplicaciones.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

En el pr&amp;oacute;logo de su libro Historia del Tiempo, el famoso
f&amp;iacute;sico Stephen Hawking narra c&amp;oacute;mo su editor le
'invit&amp;oacute;' a evitar el uso de ecuaciones matem&amp;aacute;ticas en su
libro. "Por cada ecuaci&amp;oacute;n que introduzcas en el libro,
perder&amp;aacute;s un uno por cien de tus lectores" debi&amp;oacute; ser la
frase en cuesti&amp;oacute;n. Hawking, que es una persona extremadamente
inteligente, se las arregl&amp;oacute; para conseguirlo y vender millones
de ejemplares de su libro. He pensado que, salvando las enormes
distancias, puede aplicarse la misma premisa a aquellos que intentamos
divulgar tecnolog&amp;iacute;a en lugar de f&amp;iacute;sica, as&amp;iacute; que
intentar&amp;eacute; reducir el n&amp;uacute;mero de siglas y acr&amp;oacute;nimos.
A&amp;uacute;n con todo, ruego encarecidamente al lector que si encuentra
en el texto uno de esos monstruos de 3 o 4 letras may&amp;uacute;sculas
como el del p&amp;aacute;rrafo anterior, no se desanime, salte al siguiente
p&amp;aacute;rrafo y siga leyendo. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Esas Interfaces de Programaci&amp;oacute;n de Aplicaciones o API's no son
un invento nuevo. Ni siquiera se trata de nada excesivamente
complicado. De hecho, es conceptualmente tan sencillo que casi
averg&amp;uuml;enza venderlo como algo novedoso. Para ilustrarlo mejor, y
aburrir un poco menos, ve&amp;aacute;moslo con un ejemplo. eBay es la Web
de subastas online m&amp;aacute;s grande y compleja del mundo. En ella, los
usuarios ponen en venta art&amp;iacute;culos nuevos o usados, y los
compradores pujan por dichos art&amp;iacute;culos. Hasta hace poco
m&amp;aacute;s de un a&amp;ntilde;o, la &amp;uacute;nica forma de usar el sistema
era entrar en la p&amp;aacute;gina Web de eBay. Sin embargo, en septiembre
de 2005 eBay hizo public&amp;oacute; una interfaz que hac&amp;iacute;a
f&amp;aacute;cilmente accesible la funcionalidad de su sistema de subastas.
Este interfaz permite que terceros desarrollen aplicaciones o Webs que
hagan uso de la enorme base de datos del sistema eBay. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Este tipo de acceso a sistemas a trav&amp;eacute;s de m&amp;eacute;todos
p&amp;uacute;blicos y bien documentados, hace posible que una empresa
cualquiera pueda escribir una peque&amp;ntilde;a aplicaci&amp;oacute;n que
alojada en un tel&amp;eacute;fono m&amp;oacute;vil de &amp;uacute;ltima
generaci&amp;oacute;n (sigo dando rodeos para evitar el uso de
acr&amp;oacute;nimos), conecte peri&amp;oacute;dicamente con el sistema de eBay
y avise al usuario cuando ocurra algo de su inter&amp;eacute;s. Dicho de
otro modo, esa aplicaci&amp;oacute;n posibilitar&amp;iacute;a que un usuario
instruyera a su m&amp;oacute;vil para que le avisara cuando fueran puestos
a subasta art&amp;iacute;culos de su inter&amp;eacute;s. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Como suele ocurrir con las buenas ideas, cunde el ejemplo, y la
mayor&amp;iacute;a de los grandes de Internet est&amp;aacute;n usando
est&amp;aacute;ndares abiertos y haciendo p&amp;uacute;blicas interfaces para
manejar sus sistemas basados en ellos. Para los m&amp;aacute;s puristas,
cabr&amp;iacute;a hacer distinci&amp;oacute;n entre est&amp;aacute;ndares abiertos
reales -aquellos respaldados por alg&amp;uacute;n organismo reconocido- y
aquellos que son 'de facto' -sistemas que publican sus modelos de datos
y que son tan usados que se convierten en est&amp;aacute;ndares no
reconocidos oficialmente-. Por lo que a este art&amp;iacute;culo se
refiere, y debido a que est&amp;aacute; orientado a personas con poca o
ninguna formaci&amp;oacute;n t&amp;eacute;cnica, no voy a hacer esa
distinci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Esta nueva forma de trabajar ha dado lugar a un nuevo tipo de
p&amp;aacute;ginas Web. Son las denominadas 'Mashups', o Aplicaciones Web
H&amp;iacute;bridas.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Un ejemplo cl&amp;aacute;sico de Mashup es el de una aplicaci&amp;oacute;n que
muestra datos sobre la ubicaci&amp;oacute;n f&amp;iacute;sica de un inmueble
tomando datos de una Web de alquiler y venta de pisos y
present&amp;aacute;ndolos posteriormente en un mapa interactivo
proporcionado, por ejemplo, por el servicio Google Maps. Aunque el
ejemplo puede complicarse m&amp;aacute;s -a&amp;ntilde;adiendo sistemas de
notificaciones v&amp;iacute;a SMS, Mail autom&amp;aacute;ticas, opiniones sobre
vendedor en foros p&amp;uacute;blicos, etc.-&amp;nbsp; en este caso el
programador de esta nueva criatura hace uso l&amp;iacute;cito de datos y
servicios proporcionados por dos p&amp;aacute;ginas Web,
refundi&amp;eacute;ndolos en una tercera que presta un servicio diferente
al prestado por los sistemas originales.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Las Webs H&amp;iacute;bridas viven estos d&amp;iacute;as su particular
explosi&amp;oacute;n C&amp;aacute;mbrica, apareciendo varias de ellas cada mes.
Por supuesto la selecci&amp;oacute;n natural, encarnada en esta
ocasi&amp;oacute;n por las preferencias y gustos de los internautas,
tendr&amp;aacute; la &amp;uacute;ltima palabra y har&amp;aacute; que esta
iniciativa sedimente quedando &amp;uacute;nicamente aquellas que realmente
ofrezcan algo interesante a los usuarios. La mayor&amp;iacute;a de ellas
combinan, de forma innovadora, datos y funciones de sistemas como eBay,
Amazon.com, Google, Windows Live, Yahoo!, del.icio.us o Flickr. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

En base a la observaci&amp;oacute;n de las tendencias comentadas, y
observando las carencias que esta tecnolog&amp;iacute;a presenta en la
actualidad, no es muy dif&amp;iacute;cil atinar qu&amp;eacute; servicios
proporcionar&amp;aacute; la Web a corto/medio plazo. &amp;iquest;Qu&amp;eacute;
cabe entonces esperar de la Web durante los pr&amp;oacute;ximos cinco
a&amp;ntilde;os?&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

En primer lugar veremos nacer los sistemas de gesti&amp;oacute;n
centralizada de identidad en la Red. Adem&amp;aacute;s de constituir un
innegable avance tecnol&amp;oacute;gico el el &amp;aacute;rea de la seguridad,
la clave para su &amp;eacute;xito residir&amp;aacute; en la comodidad de uso de
la Red para los usuarios.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Cada d&amp;iacute;a usamos m&amp;aacute;s servicios/aplicaciones Web y esta
tendencia seguir&amp;aacute; aumentando durante los pr&amp;oacute;ximos
a&amp;ntilde;os. Los adelantos en infraestructuras y dispositivos de
telecomunicaciones permitir&amp;aacute;n, sin duda, que podamos acceder a
la Red en cualquier momento, desde cualquier lugar y con dispositivos
mucho m&amp;aacute;s adaptados a los humanos que los actuales. Pero al
margen de estos adelantos&amp;nbsp; puramente electr&amp;oacute;nicos, para que
el consumo de informaci&amp;oacute;n a trav&amp;eacute;s de la Web sea fluido,
hay a&amp;uacute;n que derribar muchas barreras para hacerlo m&amp;aacute;s
f&amp;aacute;cil de usar.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

En este aspecto, uno de los principales escollos de la Web actual es la
forma en que los servicios Web gestionan la identidad de cada usuario.
Cada servicio -correo, blog, chats, foros, servicios del ciudadano o
bancarios online, etc.- requiere para su uso una correcta
identificaci&amp;oacute;n del usuario mediante los consabidos usuario y
contrase&amp;ntilde;a. Creo que todos somos conscientes de lo odioso que
llega a resultar el tener que recordar e introducir ese par de
palabrejas cada vez que entramos en una Web que requiera acceso -las
interesantes-. El m&amp;eacute;todo facil&amp;oacute;n de que el ordenador
'recuerde mi contrase&amp;ntilde;a en este equipo' es MUY poco recomendable
por motivos de seguridad. Vamos, que ni se os ocurra dejar en el
ordenador de la oficina el acceso a vuestro banco. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

La soluci&amp;oacute;n: un m&amp;eacute;todo centralizado y seguro de gestionar
las identidades. En el futuro pr&amp;oacute;ximo, un identificador y
contrase&amp;ntilde;a &amp;uacute;nicos nos dar&amp;aacute;n acceso seguro a todos
los servicios online que deseemos utilizar.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

El esquema de funcionamiento es bastante sencillo, siendo similar a un
repositorio en el que se pueda almacenar nuestra identidad
digital&amp;nbsp; para gestionarla posteriormente de forma que podamos
decidir con qu&amp;eacute; servicios queremos que interact&amp;uacute;e.
Actualmente ya existen propuestas de est&amp;aacute;ndares abiertos que
definen esta arquitectura. Sin embargo, parece que tendr&amp;aacute;n que
pasar al menos un par de a&amp;ntilde;os para que estas tecnolog&amp;iacute;as
sedimenten.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Es interesante destacar que Microspora intent&amp;oacute; generalizar un
sistema de estas caracter&amp;iacute;sticas hace unos pocos a&amp;ntilde;os con
su tecnolog&amp;iacute;a Pasaportar. Pasaportar fracas&amp;oacute;
estrepitosamente debido al recelo que levantaba entre los usuarios. Eso
de dejar nuestros datos en manos de una empresa privada que,
b&amp;aacute;sicamente, se adue&amp;ntilde;a de nuestros datos no est&amp;aacute;
muy de moda que digamos. Tal como he comentado al principio, hoy
d&amp;iacute;a los colectivos de usuarios reaccionan ante este tipo de
iniciativas cerradas de forma virulenta, relegando dichos sistemas a
algo parecido a un ostracismo digital.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Otro punto que cambiar&amp;aacute; la forma en que interactuamos con la Red
es la gesti&amp;oacute;n de la atenci&amp;oacute;n de los usuarios. Todos
conocemos empresas como Google, Ahoyo! o Alta vista que ofrecen
servicios de b&amp;uacute;squeda de informaci&amp;oacute;n en Internet de forma
gratuita. &amp;iquest;Gratis? &amp;iquest;Sab&amp;eacute;is qu&amp;eacute; cantidad de
trazas sobre nuestros gustos y preferencias dejamos los usuarios al
navegar por Internet? Actualmente, los Departamentos de Marketing y
Atenci&amp;oacute;n al Cliente hacen uso de este tipo de informaci&amp;oacute;n
una vez extra&amp;iacute;da de sus p&amp;aacute;ginas Web, para adecuar y
mejorar la calidad de sus productos o servicios. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Pong&amp;aacute;monos por caso ahora en la piel de una empresa como Google.
Google nos ofrece un maravilloso buscador a cambio de hacer uso de
nuestros h&amp;aacute;bitos de consumo de informaci&amp;oacute;n, eso
s&amp;iacute;, de forma an&amp;oacute;nima... O casi. La georreferencia de
direcciones de Internet es un truco m&amp;aacute;gico, al menos as&amp;iacute;
lo dir&amp;iacute;a Arthur C. Clarke, mediante el que un servidor puede
conocer el origen de cualquier solicitud electr&amp;oacute;nica que se le
efect&amp;uacute;e. As&amp;iacute;, los amigos de Google, si bien no tienen
nuestros datos personales, saben desde qu&amp;eacute; ciudad o al menos
desde qu&amp;eacute; zona geogr&amp;aacute;fica, realizamos la solicitud y
qu&amp;eacute; informaci&amp;oacute;n estamos buscando. Solamente con estos dos
datos, el sistema puede darnos como respuesta unos resultados muy
afinados y obtener, de paso, informaci&amp;oacute;n sobre d&amp;oacute;nde
estamos y qu&amp;eacute; buscamos. Con esta informaci&amp;oacute;n Google nos
presenta publicidad sensible al contexto, o sea, en funci&amp;oacute;n de
lo que consultemos. Las empresas pagan cantidades muy respetables por
presentar su publicidad de forma asociada a ciertos t&amp;eacute;rminos y/o
zonas geogr&amp;aacute;ficas. Este modelo de negocio ha llevado a Google a
convertirse en una de las empresas m&amp;aacute;s econ&amp;oacute;micamente
rentables del mundo. El mercado de la informaci&amp;oacute;n funciona.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Este panorama cambiar&amp;aacute;, y cada vez m&amp;aacute;s. Los grandes
gigantes de la Web har&amp;aacute;n m&amp;aacute;s y mejor (o peor) uso de
estos datos. De forma general podemos hablar de este tipo de datos como
de informaci&amp;oacute;n sobre la atenci&amp;oacute;n de los usuarios. Al
igual que sobre sus datos m&amp;aacute;s tangibles como fotos, textos, etc.
los usuarios ya comienzan a reclamar el control, la posibilidad de
gestionar su informaci&amp;oacute;n de atenci&amp;oacute;n para ser ellos los
que decidan si cederla o no para su uso p&amp;uacute;blico, y de qu&amp;eacute;
forma. Ya existen algunas propuestas t&amp;eacute;cnicas para este tipo de
sistemas. Ahora queda esperar a ver qu&amp;eacute; hacen los grandes cuando
el gran p&amp;uacute;blico les pida el control de sus perfiles de
internauta. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Menos revolucionarios pero tambi&amp;eacute;n muy importantes son los
formatos digitales de multimedia. Hasta ahora los famosos Flash,
Windows Media, Quicktime y dem&amp;aacute;s, han ayudado a la Web a
evolucionar hasta lo que es hoy d&amp;iacute;a, una red, casi, infinita de
informaci&amp;oacute;n multimedia. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Sin embargo, todos los formatos referidos son propiedad de sus
respectivas empresas. Actualmente se est&amp;aacute;n desarrollando
est&amp;aacute;ndares multimedia abiertos que nos garantizen que podamos
disfrutar de esta informaci&amp;oacute;n sin necesidad de . Mi apuesta
personal es que cuando las las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as, al menos
algunas de ellas, vean c&amp;oacute;mo los usuarios exigen alternativas
abiertas para este tipo de informaci&amp;oacute;n, comenzar&amp;aacute;n a
ceder derechos y abrirlas totalmente al p&amp;uacute;blico, o dicho de otra
forma, a ceder y publicar la forma en que funcionan sus formatos.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Aunque me dejo algunas novedades menores en el tintero, el
&amp;uacute;ltimo gran avance que quiero comentar, el de mayor calado, no
ser&amp;aacute; una gran revoluci&amp;oacute;n, sino una gran evoluci&amp;oacute;n.
La Web actual est&amp;aacute; llena de informaci&amp;oacute;n en forma de
textos, v&amp;iacute;deos, im&amp;aacute;genes, sonidos y animaciones e
informaci&amp;oacute;n de diversa &amp;iacute;ndole sustanciada en diferentes
formatos electr&amp;oacute;nicos enlazados a trav&amp;eacute;s de un lenguaje
de marcas que permite interconectar todos esas piezas de
informaci&amp;oacute;n. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; ocurre cuando hacemos una
solicitud a un buscador? El sistema busca coincidencias comparando lo
que buscamos, y peque&amp;ntilde;as variaciones que lo har&amp;aacute;n
m&amp;aacute;s preciso, con la informaci&amp;oacute;n que tiene almacenada en
su enorme base de datos. Este funcionamiento tiene un fallo importante.
El sistema NO entiende lo que est&amp;aacute; buscando, lo hace a ciegas,
por aproximaci&amp;oacute;n sint&amp;aacute;ctica y no sem&amp;aacute;ntica. Pese a
Google y compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a, si los sistemas no comprenden el
significado de lo que se est&amp;aacute;n buscando, los resultados de dicha
b&amp;uacute;squeda no aportan mucha inteligencia al proceso.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Estamos lejos de tener ordenadores capaces sem&amp;aacute;nticamente
as&amp;iacute; que, de momento, la gran evoluci&amp;oacute;n de la Web actual
es la Web Sem&amp;aacute;ntica.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

La Web sem&amp;aacute;ntica nace con la idea de a&amp;ntilde;adir metadatos
sem&amp;aacute;nticos -informaci&amp;oacute;n sobre el significado de los
datos- a la Web actual sin necesidad de&amp;nbsp; hacer cambios profundos
en su tecnolog&amp;iacute;a subyacente. De ah&amp;iacute; que haga especial
hincapi&amp;eacute; en que se trata de una evoluci&amp;oacute;n y no una
revoluci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Esta informaci&amp;oacute;n extra &amp;mdash;que describe el contenido, el
significado y la relaci&amp;oacute;n entre los datos&amp;mdash; deben ser dadas
en forma formal, para que los ordenadores puedan procesarlas,
as&amp;iacute; que ya tenemos otro conjunto de siglas que evitar mencionar.
De todas formas basta saber que sirven para definir el lenguaje que
permitir&amp;aacute; describir sobre qu&amp;eacute; va nuestra
informaci&amp;oacute;n. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Con este a&amp;ntilde;adido a la Web podremos, por ejemplo, publicar un
v&amp;iacute;deo promocional sobre el lanzamiento del nuevo Audi TT v2006 y
anexarle informaci&amp;oacute;n sem&amp;aacute;ntica formal sobre el formato
del v&amp;iacute;deo, el tema tratado -promoci&amp;oacute;n, marketing,
coches,.. - la marca&amp;nbsp; el modelo, el color de la carrocer&amp;iacute;a,
el equipamiento del coche que aparece en el v&amp;iacute;deo, etc. y
enlaces a otras piezas de informaci&amp;oacute;n disponibles en la Web como
por ejemplo uno que nos responda la disponibilidad del modelo a fecha
de la petici&amp;oacute;n o lo estratosf&amp;eacute;rico del precio del modelo
en cuesti&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Seguiremos sin tener m&amp;aacute;quinas inteligentes, pero podremos buscar
y solicitar informaci&amp;oacute;n de una forma mucho m&amp;aacute;s
l&amp;oacute;gica, posibilitando consultas como &amp;ldquo;quiero ver
v&amp;iacute;deos promocionales oficiales de menos de 5 minutos sobre
coches de gasolina de m&amp;aacute;s de 2 litros que fueron lanzados al
mercado entre enero y julio de 2006 y que fueron bien valorados por los
usuarios en los foros de opini&amp;oacute;n, junto con sus precios&amp;rdquo;.
Bueno, sigue sin ser magia, pero ahora ya empieza a parec&amp;eacute;rselo.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

La batalla entre software libre y software propietario no ha sido sino
el inicio de una guerra que se perpetuar&amp;aacute; por siempre, una
guerra que ya se ha librado fuera del campo de las telecomunicaciones y
la inform&amp;aacute;tica. La guerra por la libertad. Esta pugna se ha
saldado de momento con un reequilibrio de fuerzas entre propietario y
libre. Pero lo m&amp;aacute;s interesante no es abandonar el uso del
software propietario en favor del software libre, sino que calara entre
los usuarios la idea de que deben tener capacidad de elecci&amp;oacute;n
para el software que da vida a sus ordenadores de la misma forma que la
tienen para elegir la marca y modelo de su coche, su formaci&amp;oacute;n
acad&amp;eacute;mica o el banco donde depositan sus ahorros.&lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

Con las espadas a&amp;uacute;n en alto en este frente, las comunidades de
desarrolladores primero, como fuerza de choque de un mundo que conocen
y en el que se desenvuelven muy bien, y los usuarios despu&amp;eacute;s,
libran una pugna much&amp;iacute;simo m&amp;aacute;s importante. La guerra por
la propiedad de su informaci&amp;oacute;n personal en todas sus formas,
elemento fundamental de la nueva econom&amp;iacute;a de la
informaci&amp;oacute;n y de nuestro futuro tecnol&amp;oacute;gico. &lt;br /&gt;

&lt;br /&gt;

La mayor&amp;iacute;a de los grandes han comenzado a adaptarse a estas
nuevas exigencias, y los que todav&amp;iacute;a no lo han hecho lo
har&amp;aacute;n, so pena de sufrir graves p&amp;eacute;rdidas o, peor
a&amp;uacute;n, un rechazo total por parte de los usuarios. Que nadie
piense que las grandes empresas 'perder&amp;aacute;n' de alguna forma.
Simplemente readaptar&amp;aacute;n sus modelos de negocio
permiti&amp;eacute;ndonos, de momento, esa ansiada libertad digital. A
m&amp;iacute;, por el momento, me basta con eso.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-116212679878594123?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116212679878594123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/116212679878594123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2006/10/el-jardmero-2.html' title='El Jard&amp;iacute;n de las Delicias - N&amp;uacute;mero 2'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-115761747215392415</id><published>2006-07-01T22:00:00.000+02:00</published><updated>2006-09-15T10:14:45.553+02:00</updated><title type='text'>El Jardín de las Delicias - Número 1</title><content type='html'>Y se hizo la luz

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"Lecturas a la sombra"&lt;/span&gt;

Algun@s somos incapaces de imaginar un verano sin libros. Sin aire acondicionado, puede. Sin viajes a Túnez, quizá. Sin granizados de limón, tal vez. Pero sin libros, jamás.

Algun@s recordamos los veranos por los libros que leímos en ellos. Esos que nos reservábamos durante el invierno para las largas tardes de estío y que continuábamos por la noche hasta altas, al´tisimas horas de la madrugada, donde el duermevela y la lucidez se enebran definitvamente. Hemos querido homenajear de algún modo ese recuerdo en este número 1 del Jardín con recomendaciones y creaciones varias que seguro resultarán de vuestro agrado. Muy dispares pero todas generosas como sus respectivos autores y el tiempo (lo más valiosos que uno tiene) que le dedican a a este experimento. Con permiso de Luis, todos los artículos tienen su copyright.

Pues eso, id buscando una buena sombra, si es posible de un árbol centenario, para recrear vuestro propio misterio de la lectura de modo que éste sea en vuestra memoria "aquel verano que descubrí a Lispector", "aquel verano en que conocí el copyleft" o que conocí la tecnología del tablet gracias a un espléndido relato de un ciber hombre llamado Pablo Rojas. Así sea. Disculpad el diseño un tanto chapucerillo atribuble en exclusiva a JAG. Esto, señoras y señores, es pura artesanía de ideas. Saatchi &amp; Saatchi aparecerán antes o después, no nos preocupa.
Volvemos en septiembre con el nº 2 con un monográfico dedicado a las músicas como humilde homenaje al inicio de temporada operística de nuestro querido Palau. El propósito, el mismo de siempre: animar a la lectura, a la música, al cine consiguiendo en los que nos siguen esa frase de "esta misma tarde me lo compro" o "mañana sin falta voy a verla".

¡Feliz verano!

&lt;hr heigh="1" width="50%"&gt;

&lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;SECCIONES&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAJÓN DESASTRE&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;- Lecturas recomendadas (por Jose Antonio Gordillo) &lt;a href="#articulo1"&gt;(leer)&lt;/a&gt;

&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ARMONIA MUNDI
&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A OJO DE BUEN CUBERO (Exposiciones, cine, teatro)&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;- Mis problemas con el cine (por Álvaro López Jamar) &lt;a href="#articulo2"&gt;(leer)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;HE VISTO COSAS QUE VOSOTROS NO CREERÍAIS. ATACAR NAVES MÁS ALLÁ DE ORIÓN... &lt;/span&gt;


&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;- Copia este libro, de David Bravo. Megamultimedia S.L. (por Luis Mayorgas) &lt;a href="#articulo3"&gt;(leer)&lt;/a&gt;

&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Sueños de Interfaz (por Pablo Rojas) &lt;a href="#articulo4"&gt;(leer)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;

&lt;hr heigh="1" width="50%"&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAJÓN DESASTRE&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;&lt;a name="articulo1"&gt;Lecturas recomendadas (por Jose Antonio Gordillo)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;

Lispector, Clarice

Aprendizaje o El libro de los placeres

Madrid : Ediciones Siruela, S.A.

----------------------------------------------------

Hay muchas cosas que sorprenden, casi apabullan de este libro. La primera, el estilo: las fronteras entre narrativa, poesía y ensayo simplemente caen y caen sin el menor problema, de una forma simple e incluso con desparpajo. donde no llega la descripción avanza la imagen poderosa que relanza el discurso de dentro hacia afuera del personaje. Ni tan siquiera el texto se inicia con mayúscula en una especie de discurso contínuo al que nos permite acceder la autora cuando lo estima oportuno. La obra es un experimento contínuo sobre el lengujae al que estira, fuerza hasta el límite de lo pensable (lo que no puede pensarse puede por fin decirse parece sugerirnos Lispector).

La segunda, la rabiosa intimidad desde la que escribe Clarice Linspector con ese tipo de escritura en la que parece que nunca pase nada o casi nada (cosas triviales como una cita entre un hombre y una mujer, un paseo, lo que una mujer divisa desde la ventana de su apartamento en un atardecer crepuscular, un encuentro fugaz) cuando realmente está pasando todo pero por dentro. En este sentido lo maravilloso es ir descubriendo como capas de cebolla lo que nos va mostrando progresivamente de Lori, un personaje construido de dentro hacia afuera, con todas la complejidad, las aristas, los sinuosos recobecos de una personalidad hudiza, misteriosa, poco previsible. Genera un campo de indeterminación que es un prodigio creativo porque cada palabra no concreta sino que multiplica las posibilidades de desarrollo de la relación entre los dos personajes.

Tercera sorpresa que nos reserva el libro, la libertad. Si algo es "Aprendizaje" es un libro sobre la libertad, la capacidad que tiene uno mismo para ser lo que uno quiere ser y sobre todo el proceso por el cual es capaz de conseguirlo. El argumento es muy sencillo, mínimo, intencionadamente reducido. Una mujer se enamora de un hombre que ya está enamorado de ella y la espera. Punto. Literalmente Linspector recoge lo pensado, lo vivido, lo experimentado por ella. Todo el proceso que la lleva a redimirse a través del amor, de un aprendizaje de la alegría de la vida a través del cual los protagonistas llegarán a hacerse dignos uno del otro:

"Yo podría tenerte con mi cuerpo y con mi alma. Esperaré aunque sea años a que tú también tengas cuerpo-alma para amar (...) Mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos (...) No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada (...) Hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes (...) Hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa (...) Hemos sonreído en público de lo que no sonreiríamos cuando nos quedásemos solos (...) Nos hemos temido el uno al otro, por encima de todo. (...) Pero yo escapé de eso, Lori, escapé con la ferocidad con que se escapa de la peste, Lori, y esperaré hasta que tú estés más preparada."

"Aprendizaje... " es un obra perturbadora en todos los sentidos. Te queda siempre esa sensación de no encontrar lo esperado sino algo distinto y mejor. Además como toda gran literatura la obra es un trasunto de la seminal Odisea repensada a contracorriente. El viaje lo realiza esta vez ella intentando alcanzar su Itaca particular representada en la figura de un Ulises paciente y atento que no renuncia a la felicidad.

&lt;hr heigh="1" width="30%"&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ARMONIA MUNDI (Conciertos, música, danza)&lt;/span&gt;

(Sección que continúa huérfana de autor/a)
&lt;hr heigh="1" width="30%"&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A OJO DE BUEN CUBERO (Exposiciones, cine, teatro)&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;a name="articulo2"&gt;MIS PROBLEMAS CON EL CINE (por Álvaro López Jamar)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;

Me gusta el cine, la verdad es que es una chulada. El buen cine es un arte puro para vagos, no hay que hacer nada, buscas canguro para los niños, llegas, te sientas y miras. Que te cuenten una historia, lenguaje cinematográfico, un buen guión, unos actores, una empresa productora que paga y un tío que presuntamente manda.

El problema soy yo. Me hago mayor. No lo digo para inspirar lástima, sino para constatar un hecho a todas luces evidente. Ya no me gustan las explosiones, las carreras de coches, los efectos especiales, o los policías chistosos con camiseta en plan Bruce Willis , ni con psicopatías -Mel Gibson en Arma Letal 7,8 y 9-, tampoco las naves galácticas, ni una cinematografía pensada para adolescentes.

Asumo el problema, me he hecho mayor. Ya no me conmueve la saga Star Wars, y ni loco haría hoy las cuatro largas colas que hice en la taquilla del difunto cine Serrano para ver Grease. Uno de mis hermanos mayores me prohibió ir entonces al Aula 7 a ver Apocalypse Now, en aquella época a los niños nos vedaban esas pelis tan violentas, ahora la sangre brota de los telediarios, es el paso de los años. En mi colegio religioso nos prohibían La vida de Brian y el musical Jesucristo Superstar. pero a nosotros nos interesaban más las de Mariano Ozores con tetas y culos, el niño más alto compraba la entrada en taquilla y todos pasábamos agachando la cabeza.

Ya no soy un adolescente, admitámoslo. Del cine español no me interesan los Torrentes ni sus múltiples variantes, tampoco ese cine autocomplaciente y pretencioso, nacido de la subvención, -que es negocio aunque no se exhiba ni interese al público-, con plomizos guiones sobre la postguerra o sobre lo güays que somos los modernos del pensamiento único totalitario. El maravilloso Volver de Almodóvar, la magia de la última peli de David Trueba, o la autenticidad de León de Aranoa en Princesas son algunas de mis excepciones a este diagnóstico tan duro.

No sólo es la edad, también el sobrepeso. Resulta que con los años me he ido aficionando a la buena comida y las palomitas me cansan. Me saben a pienso para gatos con un exceso de sal que perjudica mis arterias. Las palomitas son el paradigma de ese cine de centros comerciales que se ha conjurado para expulsarme del séptimo arte. Reconozco mi paranoia ante ese cine de industria multinacional americana, que hace películas como si extrajera petróleo en Tejas o pentiums en Silicon Valley. Films pensados para público de una edad mental de doce años que ya no tengo. La gran industria y su distribución apenas tolera a geniales vejestorios como Woody Allen, Robert Altman, Scorsese, Clint Eastwood. Espera ansiosa su fallecimiento para sustituirlos por alguien de la factoría Jerry Bruckheimer.  Afortunadamente a George Clooney le dejan ir de heterodoxo porque es un ser encantador y a los hermanos Cohen y a Coppola, por extravagantes, los han dejado por imposibles.

Hoy en las carteleras de Valencia, ya no hay cines, sólo centros comerciales A,B,C,D,E,F,G... que ponen películas al lado del hipermercado. Apenas persisten dos o tres cines en V.O.S. que nos quitan el mono proyectando maravillas independientes y obras maestras del movimiento Dogma, que de milagro llegan a nuestros ojos. Pero soy extremadamente raro, y no puedo evitarlo. Resulta que tampoco comparto el interés del Babel y Albatros por el cine del mundo árabe o multiétnico. Yo, la verdad, prefiero las actrices europeas o americanas, me parecen mejores, más guapas y además ocasionalmente nos regalan su desnudo en la pantalla. Me encanta tanto la sonrisa de Julia Roberts como su cara de mala leche. No me imagino a la Roberts con chador por la calle.

Me gusta el cine, ¿qué le voy a hacer?. Ese cine que cuenta historias. Un guión sólido, personajes que se sostienen, que tienen matices, que no ponen cara de bueno o de malo desde principio a fin de la película. Los personajes planos me aburren, -¿tú eres plano?-. También a uno le agrada que le traten como a persona inteligente, me irrita que me cuenten la historia como se da la papilla a un niño, quiero descubrirla, intuir lo mucho que hay detrás. No son precisas tres horas para que “nos enteremos” de absolutamente todo bien machacadito. Un plano, una mirada, un gesto, pueden ser más expresivas o sugerentes que una larga secuencia explicativa para tontos. Los guionistas clásicos de Hollywood eran maestros en eso. Un ultra conservador Charlon Heston en Ben-Hur, sin darse cuenta, -se hubiera negado a hacerlo-, tras reencontrarse y abrazarse con Mesala, rememoraba con añoranza en media frase su aventura homosexual con él; eso era un guión inteligente.

La literatura y la música exigen gran esfuerzo de concentración. No aguanto la música clásica como hilo musical de fondo. Una sonata de Beethoven aparta mi atención de cualquier otra cosa. En el cine me abandono, me evado temporalmente, sueño despierto. En el cine puedo vivir otras vidas durante hora y media, luego vespa de vuelta a casa, y aquí no ha pasado nada, todo era de mentiras... o lleno de verdad.

Cierran cines y videoclubs, -ni la multinacional Blockbuster ha aguantado-. No quedan salas más que en seis centros comerciales que proyectan las mismas doce películas que son retiradas de cartel todas a la vez. Cualquiera de esas viejas pantallas de cine cerradas han podido proyectar a lo largo de su vida tanta belleza como la Ópera de París, ¿alguien lo ha pensado?. Pero quedad tranquil@s, ahora los nuevos ricos tendremos un nuevo concesionario de todoterrenos 4X4 de lujo en nuestro centro de Valencia, para ir a Jávea o circular por la Gran vía.

Lamento que no me gusten los efectos especiales, ni me hagan reír las muecas de Jim Carrey, y que pase de las palomitas de maíz. Es una lástima, ya no tengo doce años, pero mientras queden maestros y gente con talento con historias que contar, Al Pacino  pulule por ahí o Natalie Portman me siga enamorando, “a dios pongo por testigo que” seguiré amando el cine.

Un arte para vagos y soñadores.

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&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;HE VISTO COSAS QUE VOSOTROS NO CREERÍAIS. ATACAR NAVES MÁS ALLÁ DE ORIÓN... (Internet, cibersociedad y cibercosas varias...)&lt;/span&gt;


&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;a name="articulo3"&gt;COPIA ESTE LIBRO, de DAVID BRAVO. Megamultimedia S.L. (por Luis Mayorgas)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;

Vivimos en plena revolución: Los ordenadores personales, la telefonía móvil, internet, las redes P2P, las PDA, la televisión digital... Las nuevas tecnologías de la información ya han dejado hace tiempo de ser cosa del pasado y se han instalado en nuestras vidas cotidianas, produciendo cambios en los usos y costumbres del ciudadano medio.

Y una de las cosas que están cambiando es la forma en la que se  accede a la cultura. Las nuevas tecnologías facilitan a los ciudadanos el acceder a la literatura, cine, música de una forma impensable hace solo una década. Mediante las redes P2P, un usuario que desee acceder a una canción descatalogada desde hace años en las tiendas de discos, la tiene accesible a un clic de ratón. Un lector que busque una obra inédita en nuestro país puede encontrarla facilmente en la red de redes. Un televidente que no pueda esperar a que emitan en España los nuevos episodios de su serie favorita norteamericana, puede descargársela desde internet al día siguiente de su estreno en los Estados Unidos.

Esta nueva forma de la difusión de contenidos, en principio no es algo negativo, sino la extensión tecnológica natural del préstamo de un libro a un amigo o la copia en cassette de un disco que todos hemos hecho alguna vez. El libre acceso a la cultura es parte integral de los derechos del ciudadano (de ahí la existencia de bibliotecas). La salud de una democracia se mide, entre otras cosas, por la cultura de sus integrantes.

Sin embargo, esta facilidad en la distribución de cultura inquieta a la industria de contenidos, que ve peligrar sus beneficios: En todo el mundo, sociedades de autores, discográficas y productoras cinematográficas se han pronunciado en contra de estos sistemas de distribución incontrolados, afirmando que ponen en peligro la continuidad del mundo de la música y el cine, poniendo en marcha campañas que criminalizan las descargas de las redes P2P, equiparándolas con el robo, y presionando a los gobiernos para crear una legislación agresiva con el uso de estas tecnologías sobre material protegido por los derechos de autor.

Sin embargo, aunque la reacción de las productoras de contenidos es comprensible, es interesante reflexionar sobre algunas de las tesis que se están convirtiendo en parte del pensamiento políticamente correcto  ¿debe tratarse la cultura como una industria o debe ser libremente accesible por los ciudadanos? ¿es realmente un delito la descarga de contenidos, como propugnan algunas campañas de marketing de las distribuidoras cinematográficas? ¿compartir contenidos mediante internet solo genera perdidas económicas a la industria o genera algún tipo de beneficio? ¿realmente las redes P2P perjudican a los autores, o les promocionan al difundir su obra? ¿está obsoleto el modelo de negocio de la distribución de contenidos culturales con las nuevas tecnologías?

Todo esto constituye el tema central de “Copia este libro”, escrito por el abogado y experto en derechos de autor David Bravo. En un tono entre lo divertido y lo sarcástico, y con una toma de postura claramente a favor de la libre distribución de la cultura, este ameno y entretenido ensayo expone el problema de los contenidos protegidos por derechos de autor ante las nuevas tecnologías, dando una visión alternativa al pensamiento “oficial”. Además, para predicar con el ejemplo, el libro, editado por la editorial Megamultimedia, tiene los derechos de copia y distribución abierto (lo que se conoce como “copyleft”), para facilitar su difusión y es facilmente descargable desde internet.

http://www.dominiopublico.org.es/copiaestelibro


&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;&lt;a name="articulo4"&gt;SUEÑOS DE INTERFAZ (por Pablo Rojas)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;

Llegué al hotel exhausto. La jornada había sido dura. Me dejé caer sobre la cama y dejé mi bolsa sobre la mesa.

Con los ojos entrecerrados por el cansancio y un incipiente dolor de cabeza hice un rápido repaso a los acontecimientos del día. El rodaje del spot promocional había transcurrido sin incidencias. Había que tener un millón de detalles presentes para que todo discurriera según el plan general de comunicación, fruto del intenso trabajo de tres personas durante un mes.

Me daba mucha pereza, pero sabía que tenía que preparar y organizar el trabajo para el día siguiente que, a tenor de lo visto, también iba a resultar movidito. Mi sentido arácnido, también llamado veteranía, me decía que de no hacerlo me encontraría con sorpresas desagradables.

Me di una ducha y aunque apenas tenía apetito, me obligué a pedir algo al servicio de habitaciones.

Tras descansar unos minutos cogí la bolsa y retiré la protección de mi Tablet.

Acaricié el logo de mi querido Google-Sony [1] para devolverlo a la vida. Recordé con nostalgia la década del 2.000 en que mi amigo Oscar y yo especulábamos sobre la posibilidad de que alguna de las grandes multinacionales creara dispositivos que rompieran los moldes de la informática de la época, que acabara con el paradigma de interfaz de usuario vigente.

Cada vez más rápidos, cada vez más pequeños, con mayores capacidades de comunicación, pero en esencia, los ordenadores no hacían nada nuevo, o al menos esa era la sensación de los sufridos usuarios que seguían usando sus teclados y ratones para manejar un mundo virtual regido por escritorios, iconos, incompatibilidades y complejas aplicaciones.

Así era. En aquellos días, nos resultaba increíble que los usuarios no demandaran herramientas más versátiles y productivas, que se adecuaran mejor al uso cotidiano real y con las que no hubiera que luchar continuamente.

Más increíble aún resultaba el hecho de que las compañías no ofertaran productos realmente novedosos para hacerse con nuevos mercados, tal como hizo Apple en su día, primero con el mercado de la música y luego con la distribución del Séptimo Arte a través de la Red,... quien da primero, da dos veces.

Sin embargo, la informática había llegado a un punto de inflexión, a un excedente acumulado de capacidad de almacenamiento y proceso que a la postre se resultó el detonador del siguiente gran cambio.

La continua disminución del coste de los dispositivos permitió que a finales de la década la tecnología de las telecomunicaciones y la informática se introdujera en las vidas de las personas.

La mayoría de las personas poseía móviles de tercera generación, agendas electrónicas, potentísimos ordenadores de sobremesa o, en muchos otros casos, equipos ultraportátiles proporcionados por la empresa para dar movilidad a sus empleados. Incluso los habitantes del tercer mundo, especialmente aquellos en edad escolar, se habían pertrechado con toda una generación de portátiles económicos y dispositivo de acceso a la Red que permitirían  un tanto la barrera socioeconómica que le separaba del mundo industrializado.

Tras un par de segundos mi equipo mostró su habitual conjunto de menús e iconos en forma de nube probabilística. No pude dejar de pensar lo distinto que resultaba al clásico escritorio de la antiguas generaciones de Sistemas Operativos. El cambio había sido tan profundo que, excepto para los Ingenieros TIC, la jerga informática había quedado atrás.

Los nuevos sistemas disponían al usuario en el centro del sistema, y todo orbitaba alrededor de ese concepto y en la forma en que los nuevos dispositivos ayudaban a realizar las tareas solicitadas abstrayendo al usuario de las complejidades ligadas al funcionamiento interno de las máquinas. Hacía muchos años que eso se había conseguido con los coches, simplemente le había llegado el turno a los ordenadores.

Recordé lo desconcertante que resultaba para un técnico como yo trabajar de esta forma durante los primeros días, el rechazo que supuso en algunos sectores su adopción como estándar y la agradable sensación que producía el asumir que te habías adaptado y no había vuelta atrás.

Era como cuando pruebas uno de esos nuevos Mercedes con pilas de combustible de hidrógeno y navegación automática. Puedes seguir conduciendo tu vieja cafetera, pero ya nunca será lo mismo.

Las Leyes de Moore y Metcalfe [2] habían allanado el camino: miniaturización, potencia, bajo consumo y conectividad total entre dispositivos y redes. La Inteligencia Artificial (IA) había hecho el resto.

Durante décadas, la IA había quedado relegada al ámbito de los laboratorios de investigación. Únicamente había comenzado a hacer discretas apariciones en el mercado a partir del momento en que las redes neuronales alcanzaran la madurez y aunque por aquél entonces resultaran útiles, su aplicación era limitada en la práctica.

Que una cámara de vídeo diferenciara los movimientos intencionados de aquellos debidos al mal pulso del usuario, que una alarma anti-incendios no confundiera el ambiente

cargado de humo de una estancia llena de fumadores con un incendio real, o que un sistema de vigilancia reconociera cuándo ocurría un movimiento sospechoso fuera de horas de oficina, constituían aplicaciones útiles e interesantes, pero limitadas y desde luego, muy alejadas de la comprensión del lenguaje o el reconocimiento dinámico de personas y objetos.

Resultaba imposible crear Inteligencia Artificial sin un modelo que describiese el funcionamiento del cerebro humano. [3]

Una vez se alcanzó este hito, considerado como histórico por muchos, las aplicaciones reales de la IA se sucedieron con gran rapidez. El desarrollo de las Memorias Jerárquicas Autoasociativas y los Motores Predictivos, que implementaban el modelo que simulaba la forma en que trabaja el cerebro humano, resultó el espaldarazo definitivo para la aparición de aplicaciones realmente novedosas.

Por supuesto, el sentido común también jugó un papel importante en todo este proceso de cambio de paradigma. Se habían acabado imponiendo los estándares abiertos como la mejor forma de conseguir interconectividad real entre sistemas.

Muchos argumentarían, que aunque no se hubiera alcanzado consenso y la guerra de estándares hubiera continuado como ocurrió en décadas anteriores, los Motores Predictivos hubieran establecido patrones y puntos de unión entre distintos formatos dando así solución automática al viejo problema de la interoperabilidad.
Cierto, pero una pérdida de energía, de cómputo, pero pérdida de todas formas. Ahora las compañías se concentraban en conseguir ampliar el sensorio de sus sistemas de  Memoria Jerárquica y Motores de Predicción. Dicho de otro modo, las compañías que desarrollaban estos productos se especilizaban en cierto tipo de entrada de datos y tratamiento de los mismos.

Así, mientras ciertas empresas se especializaban en desarrollar Motores Predictivos que permitían que un dispositivo comprendiera con precisión el lenguaje hablado, otras lo hacían en el sensorio proveniente de satélites, sondas y estaciones meteorológicas, permitiendo que sus sistemas comprendieran los cambios meteorológicos de forma sorprendentemente precisa.

La interfaz de mi dispositivo era muy configurable pero yo prefería trabajar con el comportamiento por defecto, la predicción automática.

El sistema aprendía qué acciones necesitaba realizar en un momento determinado en función de varios parámetros, que internamente habían sido modelados y  conceptualizados como 'modos de trabajo'.


Un sencillo menú presentó ante mí una serie de opciones complejas que internamente requerirían la interacción de varias aplicaciones del sistema. Tal como sucede con la mayoría de los sistemas vivos, como las colonias de insectos, e incluso con los asentamientos humanos y el crecimiento de las grandes ciudades, la emergencia aparece en los sistemas informáticos cuando el número de participantes es suficientemente elevado y el entorno lo posibilita.

Trabajar con este tipo de dispositivos era como tener un asistente personal, o para ser más precisos, como si un Pepito Grillo te recordara qué tienes que hacer y en la mayoría de los casos, cómo hacerlo.

Aunque la mayoría de las veces se asociaba el concepto de asistente personal al nuevo paradigma de informática orientada al usuario, internamente, estos sistemas trabajaban repartiendo el trabajo  entre una miríada de pequeñas aplicaciones especializadas en ciertas funciones. Con el tiempo aparecía la emergencia, es decir, aparecían comportamientos no programados que resultaban en mejoras sustanciales en el comportamiento general del sistema.

Seleccioné la creación de un informe automático. El sistema me presentó en paralelo, la lista de mensajes enviados/recibidos, ordenadas por fecha y hora, las anotaciones de texto y las transcripciones de voz de los últimos 7 días.

De entre todas me interesaban las del día, así que las obtuve con un simple comando hablado 'filtra hoy'. Utilicé el lápiz apuntador para convertir algunas de ellas en entradas de mi agenda asignándoles fechas y horas adecuadas. Por supuesto esta agenda estaba replicada en mi hiperarchivo personal en la Red, algo así como las antiguas páginas Web pero mucho más capaz y versátil. Disponer la información personal en la Red permitía que los usuarios dispusiéramos de ella en cualquier momento y desde cualquier dispositivo de forma transparente.

Seleccioné las transcripciones de las incidencias más importantes y compuse el informe inteligente con otra orden verbal.

Mientras realizaba estas tareas, mi Tablet ya se había conectado a la Red inalámbrica a la que estaba suscrito. Como no viajaba mucho al extranjero no necesitaba servicio de 'roaming' entre redes, así que había terminado contratando una tarifa económica en una de las más de 15 operadoras de nuestro país. Suficiente para disponer de cobertura inalámbrica nacional a 100Mbps. Las conexiones realmente rápidas solían ser contratadas por empresas.

Gracias a Dios, ya no se hacía distinción entre voz y datos, así que en el momento de la contratación solo tuve que decidir velocidad, cobertura y, opcionalmente, un dispositivo para trabajar.

Descendiente directo de una generación de recolectores/coleccionistas de dispositivos e información, no había conseguido desintoxicarme de dichas prácticas. Como resultado yo era uno de esos bichos raros que en lugar de alquilar el equipo de conexión, había optado por comprarse uno. No es que resultaran especialmente caros, pero resultaba una estupidez debido a la elevada obsolescencia de la microelectrónica y a lo extendido del servicio de arrendamiento entre las teleoperadoras.

Los datos se trataban con tal nivel de confidencialidad que cualquiera podía cambiar de compañía de telco llevándose todos los datos que hubieran estado en tránsito en el dispositivo, así como el conjunto de predicciones aprendidas por el sistema, o dicho de otra forma, la personalidad de tu asistente.

Lo de llevarse es un eufemismo, claro. Los datos se alojaban en el ciberespacio, sin importar la ubicación geográfica final.

Los sistemas de archivos locales no eran sino meras memorias temporales intermedias que gracias a una gestión inteligente.

De esta forma desapareció la necesidad de disponer de los datos aquí o allí, ya que estaban siempre disponibles en la Red siempre que se tuviera acceso a la misma, o lo que es lo mismo, siempre. Huelga explicar cómo floreció y creció una poderosa industria de servicios que, al amparo de este modo de trabajo distribuido, hacían la vida más cómoda a los usuarios.

Toda la información viajaba cifrada según una clave del dispositivo y una personal e intransferible proveniente del propio circuito de identificación por radiofrecuencia incluído en el carné de identidad de cada individuo. Aunque no resultaba necesario, los más paranoicos complementaban el cifrado con alguna otra clave de procedencia biométrica ,lo que daba a la información carácter de absolutamente indescifrable.

Así, cuando mi dispositivo se conectó  a través del proveedor de acceso, entabló negociación de cifrado y accedió, entre otras muchas cosas, a los mensajes y la información relevante de mis subordinados, a las que por supuesto estaba suscrito.

El sistema lo indicó con un pequeño icono parpadeante. Les eché un vistazo para darme cuenta de que, exceptuando un par de notas, las demás eran poco interesantes. "Seleccionando", dije y toqué suavemente con la yema del dedo aquellas notas y mensajes que consideré relevantes sobre la pantalla. Por último, regeneré el informe con otra orden verbal para que reflejara la inclusión de esta última selección.

Las nanopartículas de aluminio incrustadas en la pantalla semirígida conseguían, además de una regulación perfecta de la intensidad y brillo en función de la luz ambiente, que no se ensuciara por mucho que la tocaras con los dedos. Tocar esas pantallas resultaba un tanto extraño, algo así como tocar algún objeto frío y ligeramente húmedo, aunque realmente estaba a temperatura ambiente y seco.

El informe inteligente se creó en segundo plano utilizando mi plantilla por defecto, tal como estaba aleccionado. Sin duda necesitaría intervención, pues el resultado solía ser demasiado aséptico, pero eso lo dejaría para el día siguiente y lo haría con el teclado. No me inspiro igual usando el teclado que al dictado.

Es cierto que las nuevas generaciones ya casi no usaban teclado, sino gestos en pantalla y voz, pero los viejos dinosaurios habíamos trabajado con teclado más de 20 años y eso te condiciona.

Lancé un comando 'conecta teclado' mientras recogía el teclado inalámbrico que había junto a la pantalla de proyección de la habitación, pero no funcionó.

Al parecer mi asistente estaba intentando asociarse con otro teclado, el que solía usar a diario, que en esos instantes descansaba enrollado en mi pequeña bolsa de trabajo.

La flexibilidad del sistema evitó que tuviera que levantarme a por la bolsa. Bastó con un simple 'conecta este teclado' mientras pulsaba algunas teclas. El sistema lo encontró de inmediato. Ni siquiera había leído esa opción en el manual, pero era bastante intuitivo y funcional.

No en vano se había realizado un gran esfuerzo para lograr que los nuevos interfaces resultaran mucho más humanos pese a su incapacidad de ver, oir o entender como los humanos. El interfaz esperaba algún tipo de señal, cualquiera, por mi parte para identificar el teclado al que hacía referencia. Sus ojos y oídos eran sus fuentes de datos.

Una de las notas era un chiste graciosísimo que contó Fer durante la comida. Por suerte había enviado el audio. Aunque realmente casi toda la información se enviaba empaquetada, cifrada y con metadatos que describían de qué se trataba cuál era el origen y el destino, etc. De esa forma los mensajes podían enviarse a cualquier dispositivo, como ordenadores o teléfonos móviles sin distinguir entre formatos ni dispositivos.

Los mensajes, de cualquier tipo ya que no se distinguía formato, ni protocolo, ni dispositivo origen, no eran gestionados con una aplicación de correo electrónico del modo en que se realizaba en la era del Escritorio, sino que su gestión estaba directamente ligada al propio sistema operativo y estrechamente ligado a los metadatos que viajaban con el mensaje en cuestión. Eran estos metadatos los que describían qué contenían los datos, algo así como un etiquetado semántico que permitía que los ordenadores se adaptaran un poco mejor a la forma en que lo hacían los humanos.

Seleccioné el audio y ordené la transcripción y publicación en la sección humor de mi blog usando otro comando de voz. Por supuesto, el sistema me desplegó mi lista personal de blogs, webs e hiperarchivos. Solamente tuve que seleccionar dónde enviarlo, tarea que requirió un par de toques con el dedo y dictado de un pequeño texto descriptivo que decía 'El chiste del día...'.

Como al día siguiente tenía que desplazarme a un lugar que no conocía, busqué entre mis datos la dirección en cuestión, la seleccioné y solicité al sistema la ruta entre el dispositivo, que contaba con geolocalización, y el destino.

La aplicación era suficientemente inteligente para buscar primero de forma local en el histórico y en los mapas locales y, caso de no encontrarla, confeccionar una búsqueda usando XML para conectarse a servicios de localización gratuitos o mediante suscripción a través de internet.

Ordené al sistema que memorizara la ruta para tenerla 'a mano' el día siguiente.

La aplicación de comunicaciones mostraba el estado de la conexión de todos mis colegas, alguno de los cuales estaba online. Decidí ver qué tal le iba la vida, así que establecí videocon. Antes de eso conecté mi Tablet a la pantalla gigante de la habitación del hotel. De nuevo, fue suficiente con ordenar al sistema que se conectara a esa pantalla mientras la encendía. Por supuesto todo de forma inalámbrica, sin utilizar ni un solo cable.

Mientras estabamos de cháchara observé cómo un icono se iluminaba y parpadeaba en una pequeña zona de la gigantesca pantalla de la habitación. Llamada del jefe. Me disculpé durante unos minutos.

Como no tenía los auriculares a mano, utilicé los altavoces de la pantalla y el micro del dispositivo. El jefe quería que le echara un vistazo a un par de cortes realizados por el equipo de rodaje para que le diera mi opinión.

Nada más cortar la comunicación me dispuse a visualizarlos. El tema no estaba tan mal como me lo había pintado, pero tenía un par de comentarios que hacer al respecto.

Como los hiperarchivos guardaban gran cantidad de información asociada a un objeto, me resultó trivial establecer una videocon con el cámara del uno de los fragmentos en particular ya que su información de contacto estaba asociada al vídeo.

Tras una breve espera Raúl, el cámara, me contestó amablemente. Intuí que había solicitado información sobre mi persona a su sistema mientras la señal de llamada sonaba en su dispositivo. Al fin y al cabo ambos trabajabamos en el mismo proyecto y por tanto, en algún lugar del hiperarchivo del proyecto estaría la información sobre el personal participante.

La videocon de trabajo fue breve y productiva. Visualizamos un par de veces de forma sincronizada el vídeo en cuestión mientras dictábamos notas y añadíamos notas, gráficos y croquis asociados a fragmentos o fotogramas concretos del vídeo. Por supuesto, nuestros dispositivos se encargaban de generar un hiperarchivo con todo ese material que sería compartido automáticamente con aquellas personas que tuvieran permiso o necesidad de conocerlo. Nuestros sistemas extraerían ese flujo de trabajo del organigrama dinámico de nuestra empresa además de nuestras agendas personales.

En un momento determinado decidí que sería interesante que José Antonio, el  Jefe de Comunicación de la empresa estuviera presente, así que le invité a conectarse.

Aunque se alojaba en mi mismo hotel, había salido a cenar y conectó con nosotros a través de su terminal telefónico. Bueno, estaría más restringido que nosotros, al menos en el plano visual. Los terminales telefónicos importaban casi todo la potencia, funcionalidad, y desde luego, modos de trabajo de los ordenadores modernos. De hecho no eran sino ordenadores ultraportables. Se disculpó un momento mientras preguntaba al camarero del restaurante si le permitiría utilizar durante unos minutos alguna pantalla. El camarero le acercó un Tablet de tamaño decente, aunque un poco baqueteado.

José Antonio conectó vídeo a la pantalla del Tablet prestado gracias a la que pudo apreciar los detalles sobre los que discutíamos. Trabajamos así durante diez minutos antes de despedirnos. Apenas una década antes ese mismo trabajo hubiera llevado horas, y no solo eso, sino que habría requerido la presencia física de los participantes.

Dí la orden verbal para comunicarme con el Jefe. Ni que decir tiene que el sistema sabía perfectamente con quién comunicarse. Tras acabar la conversación instruí al dispositivo para que me presentara al mundo como no_disponible y me pasara únicamente llamadas realmente urgentes. Tras haber trabajado con esa Memoria Jerárquica durante más de tres años, el modelo predictivo el sistema ya sabía lo que la palabra urgente significaba para mí.

Antes de dar por terminada mi sesión de trabajo solicité a mi Tablet que me recordara los asuntos personales pendientes que reclamarían mi atención durante los próximos días. Nada relevante salvo un cumpleaños de una amiga y... ¡vaya! otra visita al dentista para comprobar si ya era momento de desactivar la pasta de nanorreparadores que me había aplicado la semana anterior. Lo malo es que no podría acudir porque aún estaría de viaje.

Tras realizar la consabida búsqueda por voz de los datos de mi dentista actual, aún conservaba unos cuantos más, pero el sistema realizó una predicción correcta en función de la cantidad de accesos y las fechas de las visitas a los mismos, el sistema visualizó sus datos. No eran ni mucho menos horas de oficina, así que no me interesaba su teléfono, sino su URI, su dirección en la Red.

La realidad es que las empresas de software, comenzaron allá por el año 2008 a integrar funciones para trabajar con metadatos semánticos tanto en sus herramientas de autor, como en sus clientes de acceso a la por entonces llamada Internet y por supuesto en sus sistemas operativos y software intermedio. Así, una implementación parcial, pero funcional, de la Web Semántica subyacía a muchísimos servicios Red a finales de la década. [4]

Con la ayuda de la IA, etiquetar, añadir datos semánticos y buscar patrones para hacer búsquedas sobre los mismos, comenzó a realizarse de forma casi totalmente automática, lo que enriqueció tremendamente las páginas de hipervínculos y la flexibilidad de los servicios que éstas ofrecían a los usuarios.

Acudí directamente a la página de su consulta y busqué la opción de visitas. No vi nada que indicara que pudiera cambiar el día a una visita ya concertada. Tendría que cancelar la visita prevista y concertar otra de nuevo. Más trabajo para mi Tablet. Indiqué a mi dispositivo que hiciera la cancelación y oportuna consulta a mi agenda y a la del médico, exportada a través de su página en la Red, para una visita tan pronto como fuera posible.

El sueño me vencía y, puesto que ya había puesto orden a mis ideas y pergeñado el trabajo para el día siguiente, me dispuse a terminar el día.

Así que, ya en la cama, decidí solicitar el resumen de noticias de tv y radio que mi agregador de noticias había recogido para mí a lo largo del día. Lancé la aplicación sobre la pantalla grande y seleccioné los que me interesaban. Intuí que no podría manterme despierto por mucho más tiempo, así que tras 15 minutos de titulares, vídeo y audio, solicité un resumen breve que apenas fui capaz de digerir. Ordené al sistema que apagara la pantalla grande y que se pusiera en reposo. El dispositivo se durmió y el logo de mi 'Google-Sony' comenzó a emitir el leve brillo que indicaba su nuevo estado.

Los nanomateriales habían permitido la construcción de células de combustible muy capaces, la última generación de las cuales ya funcionaba con hidrógeno. Aunque mi viejo dispositivo, tenía ya un año y medio, aún se alimentaba con metanol resistía bastante bien el uso intensivo al que le sometía. Así, tras todo un día de uso, mi batería indicaba un 80% disponible. Suficiente para unos 4 días más de trabajo.

Antes de que mis ojos se cerraran definitivamente conseguí, a duras penas, extender el brazo para dejar mi asistente personal sobre la mesilla de noche.

El último pensamiento que acudió a mi mente antes de dormirme profundamente fue ... "al final, teníamos razón".

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;NOTAS:&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[1]&lt;/span&gt; El usar la tan improbable joint venture 'Google-Sony' es una licencia que me he permitido sin más. Es probable que aquellos que hayáis leído Neuromante encontréis cierto paralelismo con la consola 'Ono Sendai' con la que el protagonista, Case, realiza sus incursiones en la Matriz. Habéis acertado. :-)

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[2]&lt;/span&gt; Es probable que conozcáis la Ley de Moore, pero únicamente a modo de recordatorio expresa que el número de transistores, o lo que es lo mismo, la potencia y la capacidad de almacenamiento de los ordenadores, se duplica cada 18 meses. Se trata de una ley empírica que Gordon E. Moore formuló en 1965. Ha venido cumpliéndose desde su enunciado hasta nuestros días.

La Ley de Metcalfe enuncia que el valor de una red de telecomunicaciones es proporcional al cuadrado del número de usuarios del sistema.

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[3]&lt;/span&gt; Es cierto que hasta hace bien poco no existía ningún modelo computacional serio y completo sobre el funcionamiento del cerebro. El simple hecho acumular más neuronas virtuales a las ya existentes redes neuronales no proporciona un salto cualitativo a las aplicaciones que implementan.

Para un repaso general y ameno al estado actual de la Inteligencia Artificial, podéis leer los siguientes artículos:

a) http://pablo-rojas.blogspot.com/2006/03/inteligencia-artificial-de-hal-hasta.html

b) http://pablo-rojas.blogspot.com/2006/04/inteligencia-artificial-de.html

c) http://pablo-rojas.blogspot.com/2006/04/inteligencia-artificial-al-filo-de-la.html

En su magnífico libro 'On Intelligence', Jeff Hawkins, creador de las primeras agendas electrónicas, las famosas Palm Pilot, narra como invirtió gran parte de su fortuna personal en poner en marcha el RedWood Neuroscience Institute, dedicado al ambicioso proyecto de conseguir una definición precisa y lo más contrastada posible del un modelo de funcionamiento del cerebro humano.

En su página Web, www.onintelligence.com podéis suscribiros al newsletter. Hace tan solo  un par de meses, el equipo del RNI envió un white paper con la descripción de una aplicación práctica de sus teorías, las Memorias Jerárquicas Autoasociativas.

Dicho documento técnico reposa ahora sobre mi mesita de noche y he de confesar que ha influenciado en gran medida la redacción de este pequeño artículo. Muchos técnicos, entre los que me incluyo, tenemos grandes esperanzas sobre este nuevo modelo y las implementaciones del mismo.

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;[4]&lt;/span&gt; El inventor de la Web, Tim Berners-Lee, dedica actualmente todos sus esfuerzos para definir lo que será la Web Semántica. Los beneficios de utilizar lenguajes de definición de datos en los objetos publicados en la Web abrirán las puertas a nuevas aplicaciones en el futuro cercano. La página del Blog de Tim Berners-Lee es http://dig.csail.mit.edu/breadcrumbs/blog/4


&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EL BUNQUER (Me parece que tiene que abrirse un poco porque nadie llama)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-115761747215392415?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/115761747215392415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/115761747215392415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2006/07/el-jardn-de-las-delicias-nmero-1.html' title='El Jardín de las Delicias - Número 1'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33996548.post-115761609462665533</id><published>2006-05-15T22:00:00.001+02:00</published><updated>2006-09-13T20:14:23.240+02:00</updated><title type='text'>El Jardín de las Delicias - Número 0</title><content type='html'>Sin más pretensiones... y porque sí.

Vayamos al grano. A un grupo de gente de dentro y de fuera de la casa (está por ver cuan grande) le gusta leer, escuchar música, ver exposiciones, y hablar, hablar, hablar de ello. No es tan raro ¿no? o quizá si (también está por ver). Si somos muchos la bola se hará grande. Si somos pocos, nos uniremos para que no puedan decir aquello de "A por ellos que son pocos y... ".

El Jardín de las Delicias saldrá mensualmente hacia vuestras cuentas de e-mail para recomendaros lecturas, conciertos y exposiciones de esas que no os podéis perder por nada del mundo mundial. Pero también para que la cosa corra y seáis vosotr@s l@s que recomendéis y escribáis y... El emilio que os llegará permité modificar el texto por lo que al mes siguiente podéis enviarnoslo con vuestros comentarios y por supuesto con nuevas recomendaciones. Ojo, no se trata de hacer críticas para que las publique Harold Bloom sino recomendar, por los motivos que sea, algo que hayamos leído, escuchado o visto y que nos haya "llegado" (es un tópicazo pero al final las cosas son así).

Como el primero envío es un poco de prueba lo he hecho yo a partir de una lectura (literalmente) pero esto no puede ser la norma. Aquí cada uno llega, se sirve y lo sirve. Ni que decir tiene que son preceptivos los reenvíos varios al/a amig@/conocid@/compañer@ que le vayan estos royos.

Si esto se anima y la cosa va a mas de aquí pueden salir en un futuro un blog (la evolución natural y más cómoda de estas cosas), tertulias y mil conejos más saliendo de la chistera. Nuestra directora de gestión, quien por cierto va a dar mucho juego en la sección musical "Armonia Mundi", ofrece generosamente su casa para hacer tertulietas mensuales en la que podremos decir de viva voz lo que no pudimos o quisimos decir por escrito.

Pues eso pasen, vean y sobre todo apaguen sus receptores de televisión y  sus celulares (gracias Paula) que diría aquel, escriban y hablen...

Plazo máximo para poder enviar a jagordillo@cac.es vuestras recomendaciones (por aquello de ordenar un poquillo la información y que os lleguen las cosas de un punto): 31/05/2006

Fecha de envío del próxino número del Jardín de las Delicias (preparaos si el nº 0 ha sido potentente el uno va a quitar el hipo). A finales de junio habrá un especial del Jardin de las Delicias dedicado a "Lecturas a la sombra": 1/06/2006


&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;SECCIONES&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;CAJON DE SASTRE&lt;/span&gt;
&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;
Lecturas recomendadas:&lt;/span&gt;
¿Qué pasa cuando uno cree que ha llegado su final y se prepara para ello pero ese final en realidad no es mas un principio que ni siquiera puede llegar a intuir? &lt;a href="#articulo1"&gt;(seguir)&lt;/a&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ARMONIA MUNDI&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A OJO DE BUEN CUBERO&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EL BUNQUER

&lt;hr width="50%" height="1" /&gt;

CAJÓN DESASTRE&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;a name="articulo1"&gt;Lecturas recomendadas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;

Paul Auster. Brooklyn Folies. Anagrama.

¿Qué pasa cuando uno cree que ha llegado su final y se prepara para ello pero ese final en realidad no es mas un principio que ni siquiera puede llegar a intuir? Esta es la pregunta que se plantea Auster en su última novela y que trata de contestar a través de una trama bien construida, ágil, contundente, llena de oxígeno.

El protagonista se retira a ese Brooklyn de su memoria de niño a morir. No espera nada más que ese final que intuye como lo único seguro tras la larga enfermedad que ha padecido, un cancer de pulmón, de la que además parece no haber salido del todo. El animal moribundo que se sabe, divorciado, jubillado y de vuelta de todo se retira al lugar que lo vio nacer para desaparecer de la forma más honorsa posible; ordenando sus recuerdos, tranquilizándose, despegándose de hasta la última de sus esperanzas. Tratando literalmente de deshacerse entre las calles del distrito más colorista e "irreal" de la gran ciudad mientras escribe "El libro del desvarío humano" en el que registrará todo lo que ha sido azaroso e incotrolable en su vida de anónimo hombre de seguros.

Y sin embargo, y como una especie de punto de fuga, este es el inicio de distintas historias en las que se ve envuelto Nathan Glass. La vida lo recuperará para sí en más de una ocasión. Los líos con una camarera a la que adora en secreto, el reencuentro con Tom, su sobrino, que conduce un taxi recordando su glorioso pasado como universitario prometedor, la aventura con Harry Brightman, un librero homosexual culto que no es quien dice ser. En el centro de esta explosión el azar, la imposibilidad de saber por qué coger un desvío (como ocurre varias veces a lo laro de la novela) implica modificar el propio destino sin posibilidad alguna de enmienda.

No os perdáis este Auster que se supera a sí mismo cuyos finales son también principios, fiel como es a su propia creación. Glass sale del hospital recuperado de un infarto en un soleado 11 de septiembre de 2001 dando un paseo a pocos metros de las Torres Gemelas.

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Próxima reseña &lt;/span&gt;
Albert Sánchez Piñol
Pandora en el Congo.
Suma de Letras

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ARMONIA MUNDI (Conciertos, música, danza)&lt;/span&gt;

(Sección en busca de colaborador/a para la próxima entrega, Álvaro no miro a nadie)

&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A OJO DE BUEN CUBERO (Exposiciones, cine, teatro)&lt;/span&gt;

(Sección en busca de colaborador/a para la próxima entrega, Amparo no miro a nadie)


&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;EL BUNQUER&lt;/span&gt;

&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tertulia&lt;/span&gt;

Por favor que cada cual apunte uno de esos temas (mejor preguntas sin respuesta) del que le haría mucha ilusión en una tertulia. Al final y si no hay coincidencias se tocarán todos por estricto orden de llegada según se nos vayan agotando. En el próximo número de El Jardín de la Delicias sacaremos el listado completo para que votéis y podamos hacer el "top ten" para preparar algúna tertulieta de esas que no sirven para nada y por eso son muy valiosas, quizá en el verano, quizá después de él, que mas da.

Mis tres inocentes e ingenuas preguntas para abrir fuego son:

- ¿Para que sirve hoy un libro?

- ¿Para qué sirve hoy escribir?

- ¿Para qué sirve hoy leer?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33996548-115761609462665533?l=jardin-delicias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/115761609462665533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33996548/posts/default/115761609462665533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://jardin-delicias.blogspot.com/2006/05/el-jardn-de-las-delicias-nmero-0_15.html' title='El Jardín de las Delicias - Número 0'/><author><name>Jose Antonio Gordillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06980856180830303424</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>
